Granos, futuros y financiamiento: estrategias para mejorar el resultado de la campaña

El mercado de granos abre distintas oportunidades para mejorar el resultado de la campaña: vender soja y trigo disponible, aprovechar los pases y futuros en soja y maíz, y comenzar a poner precio a la próxima cosecha

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Resumen Ejecutivo

  • El informe de DATA Miazzo recomienda financiarse al 7% TNA para diferir ventas de soja y capturar pases anualizados de hasta 18,6%.
  • Para maíz sugieren fijar coberturas de la nueva cosecha en US$ 210 (abril) y capturar tasas implícitas del 24,9% TNA mediante futuros a diciembre.
  • Se aconseja acelerar ventas de trigo disponible por fundamentos bajistas, fijando valores de la próxima campaña en US$ 229 para el contrato diciembre.
  • La mejora en la relación insumo-producto registrada en agosto optimiza la compra anticipada de insumos, combinada con colocaciones en LECAPs al 2% TEM.

El mercado ofrece oportunidades diferentes según el cultivo, el momento de venta y la necesidad de liquidez. El análisis de DATA Miazzo plantea estrategias específicas para soja, maíz y trigo, con los futuros y el financiamiento como herramientas centrales para capturar el pase y proteger precios.

Para la soja disponible, el informe recomienda avanzar con ventas mediante el contrato a noviembre, ubicado en torno a US$ 381 por tonelada. El escenario presenta señales mixtas: la demanda china y un petróleo elevado sostienen los precios, mientras que la proximidad de la cosecha estadounidense y el volumen todavía pendiente de comercialización en Argentina pueden generar presión sobre el mercado.

La estrategia cambia cuando se mira la próxima campaña. DATA Miazzo considera atractivo comenzar a fijar precios con mayo por encima de US$ 364, mientras que la curva también muestra valores de US$ 381,6 para noviembre y US$ 384,5 para enero.

Estrategia: capturar el pase en lugar de vender todo el disponible

Uno de los principales planteos del informe es utilizar financiamiento para evitar desprenderse inmediatamente del grano cuando se necesita liquidez.

Según el análisis, el costo financiero ronda el 7% TNA, mientras que el pase de soja alcanza una mejora anualizada del 18,6% a noviembre y del 11,6% a enero de 2027. Por eso, para quienes puedan diferir ventas, la estrategia propuesta es financiar la posición en pesos y vender futuros.

El informe también señala que, para una venta de 1.000 toneladas, la combinación de futuros permitiría alcanzar valores de $598.836 por tonelada a noviembre y $624.855 a enero, con mejoras directas frente a la alternativa de vender disponible e invertir los pesos.

La clave: si el productor necesita pesos, la alternativa no necesariamente es vender inmediatamente el grano. El financiamiento y los futuros pueden permitir diferir la venta y capturar el pase.

Maíz: el mercado y una ventana para cubrir la próxima cosecha

En maíz, el escenario combina factores contrapuestos. El USDA redujo en 5 millones de toneladas su estimación de producción mundial y también recortó los stocks finales, pero las mejoras en las condiciones de los cultivos del hemisferio norte y el volumen todavía pendiente de comercialización local funcionan como factores de presión.

Frente a este escenario, el informe plantea cautela sobre una eventual corrección y encuentra valores interesantes para comenzar a cubrir la próxima campaña: abril cerca de US$ 210 y posiciones de septiembre para el maíz tardío.

Estrategia para adoptar: aprovechar los pases

La curva de futuros también aparece como una herramienta para mejorar el resultado financiero. DATA Miazzo calcula que el futuro a noviembre permite capturar unos US$ 7,5 adicionales por tonelada, equivalentes a una TNA del 21%, mientras que diciembre ofrece unos US$ 13 adicionales, con una TNA del 24,9%.

En pesos, la venta combinada de futuros permitiría alcanzar $317.779 por tonelada a noviembre y $353.600 a abril, según los cálculos incluidos en el informe.

Trigo: menos margen para esperar

El trigo presenta una situación diferente. Para el cereal disponible, DATA Miazzo recomienda avanzar con las ventas y no esperar una mejora significativa.

El fundamento está en un conjunto de factores bajistas: mayores estimaciones de producción y stocks globales, la posibilidad de una corrección por parte de los fondos y un volumen todavía importante de trigo sin comercializar en Argentina.

Para la próxima cosecha, en cambio, aparecen oportunidades para cubrir precios. El informe considera atractivos los contratos de diciembre en US$ 229 y enero en US$ 232 por tonelada.

Estrategia para adoptar: diferenciar stock de próxima cosecha

La recomendación para trigo muestra una diferencia importante respecto de soja y maíz: mientras que en estos cultivos el pase puede justificar estrategias de financiamiento y postergación, para el trigo disponible el informe plantea avanzar con las ventas.

Para la próxima cosecha, en cambio, la herramienta es comenzar a poner precio mediante futuros.

El dato que cambia la ecuación: mejoró el poder de compra 

El escenario comercial se complementa con una mejora en la relación entre el precio de los granos y los principales insumos.

Durante agosto, el poder de compra mejoró en 10 de los 12 insumos analizados para maíz y en 12 de los 13 considerados para soja, impulsado por la recuperación de los precios de los granos.

Esto abre una segunda línea de decisión para el productor: no solamente definir cuándo vender, sino también cuándo transformar parte de esos granos en insumos para la próxima campaña.

¿Qué hacer con los pesos?

La estrategia financiera tampoco es única. Tras conocerse una inflación de agosto del 1,7%, el informe señala que las LECAP presentan rendimientos superiores al 2% TEM. Para inversiones de más de 60 días, DATA Miazzo plantea considerar bonos ajustados por inflación o una estrategia de dolarización.

La decisión, por lo tanto, queda vinculada al horizonte de cada empresa: liquidez inmediata, necesidad de financiar capital de trabajo o preservación del valor de los fondos durante períodos más largos.

Un mercado que obliga a dejar de pensar en una sola decisión

El principal mensaje que surge del informe es que la comercialización puede abordarse como una estrategia financiera integral.

Vender todo, esperar todo o mantener todo disponible son decisiones que dejan afuera herramientas que hoy permiten combinar precio, plazo y financiamiento.

En soja, el foco está puesto en aprovechar los pases y comenzar a poner piso a la próxima campaña. En maíz, aparecen oportunidades para capturar mejoras mediante futuros y cubrir posiciones de la próxima cosecha. En trigo, el escenario lleva a acelerar las ventas del stock y aprovechar los precios disponibles para fijar parte de la próxima campaña.

Cinco estrategias para llevar al campo

1. Separar la decisión de vender de la necesidad de obtener liquidez: Si se necesitan pesos, analizar el costo del financiamiento antes de desprenderse del grano.

2. Usar futuros para poner pisos de precio: Especialmente en soja, maíz y trigo de la próxima campaña, donde el informe identifica valores considerados atractivos.

3. Mirar el pase entre posiciones: La diferencia entre vender disponible y vender a futuro puede convertirse en una fuente adicional de rendimiento.

4. Revisar la relación insumo-producto: La mejora registrada durante agosto puede generar oportunidades para anticipar compras de insumos.

5. Manejar la caja como parte de la estrategia comercial: La decisión sobre qué hacer con los pesos obtenidos por las ventas también impacta en el resultado final de la campaña.

La campaña se define también en la planilla financiera

Con precios internacionales sujetos a cambios, stocks elevados y señales contrapuestas en los mercados, la estrategia comercial gana peso dentro de la gestión agropecuaria.

El desafío no pasa solamente por acertar el precio máximo del mercado —algo imposible de garantizar— sino por definir pisos, administrar plazos, evaluar el costo financiero y decidir cuándo transformar granos en liquidez o en insumos.

En ese contexto, el informe de DATA Miazzo plantea una hoja de ruta diferenciada por cultivo: vender soja disponible y capturar pases; cubrir maíz aprovechando la curva de futuros; avanzar con las ventas de trigo disponible y fijar parte de la próxima cosecha; y, en todos los casos, integrar las decisiones comerciales con la administración financiera de la empresa

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