Empresas agropecuarias: decisiones clave en medio de la incertidumbre

Según el último análisis del consultor agropecuario Teo Zorraquin, el sector atraviesa un escenario dominado por tres variables centrales: incertidumbre, eficiencia y toma de decisiones

     Comentarios
     Comentarios

El inicio de la cosecha marca cada año el momento más decisivo para las empresas agropecuarias argentinas. Es la etapa donde se confirman resultados productivos y económicos, mientras al mismo tiempo comienzan a definirse las estrategias de la próxima campaña.

Según el último análisis del consultor agropecuario Teo Zorraquin, el sector atraviesa un escenario dominado por tres variables centrales: incertidumbre, eficiencia y toma de decisiones.

El momento de “contar los porotos”

Con las cosechadoras entrando a los lotes, las empresas agrícolas enfrentan el denominado “momento de la verdad”: evaluar márgenes reales y proyectar el nuevo ciclo productivo. Este proceso ocurre en un contexto atravesado tanto por factores locales como internacionales.

Entre ellos aparece la incertidumbre geopolítica global —especialmente conflictos internacionales que podrían impactar en energía y logística—, con posibles efectos directos sobre costos clave como insumos, gasoil y fletes. La gran incógnita del mercado es si estos incrementos terminarán trasladándose también al precio de los granos.

Este escenario obliga a replantear estrategias financieras y productivas en el corto plazo.

Arrendamientos y cambios productivos

Otro eje central del análisis es la renovación de arrendamientos rurales, instancia determinante para la rentabilidad agrícola y ganadera. Según Zorraquin, actualmente existe poco margen para subas en los valores medidos en quintales o kilos de carne, aunque el mercado aún no terminó de definirse.

En contextos de alta volatilidad, las empresas tienden a adoptar posturas más defensivas y conservadoras. Sin embargo, la ganadería aparece hoy como una de las pocas actividades con capacidad de impulsar expansión productiva.

El desafío radica en que muchas empresas agrícolas que abandonaron la ganadería encuentran dificultades para regresar rápidamente al negocio debido a: altas inversiones iniciales, falta de infraestructura, escasez de personal capacitado, pérdida de cultura ganadera.

Aun así, se observa una tendencia entre productores ganaderos activos a expandirse o reemplazar zonas agrícolas de productividad intermedia por pasturas y verdeos.

Insumos y estrategia financiera

Otro interrogante creciente es si las empresas comenzarán a aumentar el stock de insumos ante posibles subas de precios o riesgos logísticos, como ocurrió en ciclos anteriores.

El análisis indica que en períodos de alta volatilidad suele ser conveniente asegurar compras anticipadas. No obstante, la decisión dependerá del equilibrio entre expectativas de aumento de precios y el costo del financiamiento necesario para anticipar adquisiciones.

Por ahora, no se prevén problemas de abastecimiento de productos, aunque la prudencia domina las decisiones empresariales.

La eficiencia, prioridad para 2026

Un dato relevante surge de la última encuesta SEA (Sistema de Encuestas Agropecuarias) de CREA. El 45% de productores y asesores identificó a la eficiencia como la principal estrategia empresarial hacia 2026, muy por encima de otras alternativas como la cobertura de riesgos (12%).

El diagnóstico común entre productores es que aún existen pérdidas de rentabilidad dentro del propio sistema productivo, ya sea en áreas: productivas, comerciales, impositivas, administrativas, financieras.

La mejora integral de estos procesos aparece como el principal camino para sostener resultados en un escenario incierto.

Un nuevo ciclo de decisiones

El informe concluye que las empresas agropecuarias ingresan en una etapa donde la gestión cobra tanto peso como la producción. Con márgenes ajustados y alta volatilidad externa, el foco pasa de expandirse rápidamente a optimizar cada decisión.

Incertidumbre, eficiencia y planificación estratégica se consolidan así como las palabras clave que definirán la dirección del negocio agropecuario en los próximos meses.

Comentarios