Precios que no alcanzan y costos que aprietan: 9 economías regionales, en rojo

El último Semáforo de Economías Regionales de Coninagro muestra un escenario dispar para el agro argentino

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Resumen Ejecutivo

  • El semáforo de CONINAGRO registró nueve actividades regionales en rojo durante julio, sumando a los sectores forestal y cítricos dulces por retrasos de precios e importaciones.
  • La crisis estructural afecta severamente al sector vitivinícola, acumulando 42 meses en rojo, mientras la yerba mate suma 28 meses consecutivos de deterioro en sus márgenes productivos.
  • El complejo agroexportador generó USD 37.725 millones a julio, impulsado por los granos que explicaron el 78% del total, seguidos por la cadena bovina con USD 3.459 millones.

El mapa de las economías regionales volvió a mostrar señales de alerta. Durante julio de 2026, nueve de las 19 actividades relevadas quedaron en rojo, seis permanecieron en amarillo y apenas cuatro lograron ubicarse en verde.

La novedad más preocupante fue el ingreso de forestales y cítricos dulces a la zona roja, luego de haber estado en amarillo durante el relevamiento anterior. De esta manera, ya son nueve las cadenas productivas que atraviesan una situación crítica.

Entre las actividades que continúan en rojo aparecen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca, además de las dos nuevas incorporaciones.

El principal problema se repite: los precios que recibe el productor no alcanzan a seguir el ritmo de la inflación y de los costos, deteriorando los márgenes y complicando las decisiones productivas.

Forestales: costos altos, demanda floja y competencia importada

El sector forestal fue uno de los que perdió terreno en el último relevamiento.

Según CONINAGRO, los precios recibidos por los productores acumularon apenas un 4% de aumento interanual, mientras la actividad enfrenta una demanda interna debilitada, especialmente vinculada a la menor actividad de la construcción y la obra pública.

A esto se suma una estructura de costos elevada y una mayor competencia de productos importados, cuyas compras crecieron 13% interanual.

El dato que preocupa: el sector forestal acumuló en los primeros siete meses del año importaciones por USD 112 millones y representa alrededor del 22% de las importaciones de las economías regionales, excluyendo granos.

Cítricos: el consumo cae y las exportaciones se desploman

La otra cadena que cambió de color fue la de cítricos dulces.

El deterioro está concentrado principalmente en el negocio. Los precios aumentaron 17% interanual, por debajo de la inflación, mientras el consumo interno cayó 10% y las exportaciones retrocedieron nada menos que 34%.

La producción, además, permanece prácticamente estancada en torno a 1,6 millones de toneladas, sobre unas 80.000 hectáreas.

El combo es contundente: menor demanda, menores ventas externas y precios que pierden poder de compra.

La crisis que no termina: vino y yerba mate acumulan años en rojo

Hay dos casos que sobresalen por la duración del deterioro.

La vitivinicultura lleva 42 meses consecutivos en rojo, desde enero de 2023. Es decir, más de tres años en situación crítica. En perspectiva histórica, fue la actividad que pasó más tiempo en rojo: más del 73% de los meses relevados.

La yerba mate tampoco logra salir del problema: acumula 28 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024.

El dato expone algo más profundo que una mala campaña: para algunas economías regionales, la crisis dejó de ser coyuntural y pasó a convertirse en un problema estructural.

No todo es rojo: granos y carnes sostienen al agro exportador

Del otro lado del tablero aparecen bovinos, ovinos, granos y miel, las cuatro actividades que permanecieron en verde.

En estos sectores, CONINAGRO destaca un componente de negocio favorable, con precios que evolucionaron por encima de la inflación y permitieron mejorar los precios relativos y los márgenes. También acompañaron la dinámica productiva y el comportamiento de los mercados.

El complejo granario, además, continúa siendo el gran motor exportador.

Durante los primeros siete meses de 2026, las 19 actividades relevadas exportaron USD 37.725 millones, un 17% más que en el mismo período de 2025.

De ese total, los granos explicaron USD 29.583 millones, equivalentes al 78% de todas las exportaciones. La soja representó el 51% de las ventas del complejo, seguida por el maíz con el 20,5%.

Un campo que genera dólares, pero con realidades muy distintas

El contraste es uno de los datos centrales del informe.

Mientras algunas cadenas enfrentan caída de demanda, pérdida de rentabilidad y competencia importada, otras muestran una fuerte capacidad para generar divisas.

La cadena bovina, por ejemplo, exportó USD 3.459 millones en los primeros siete meses del año y explicó el 9% del total de las exportaciones de las economías regionales relevadas.

También se destacaron la lechería, con USD 1.047 millones, y el complejo manisero, con USD 745 millones.

En términos agregados, por cada dólar importado por estas economías se exportaron aproximadamente 13 dólares.

El dato que deja el semáforo

El informe deja una fotografía con luces y sombras: el agro regional genera divisas y algunos complejos muestran una fuerte recuperación, pero una parte importante de los productores todavía enfrenta una ecuación económica complicada.

La persistencia de precios que crecen por debajo de la inflación, costos elevados y demanda débil amenaza con transformar los problemas de rentabilidad en problemas productivos.

El desafío, entonces, no pasa solamente por exportar más. También por conseguir que ese crecimiento se traduzca en mejores márgenes para quienes producen.

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