Resumen Ejecutivo
- El Gobierno argentino presentó una denuncia penal contra Navitas Petroleum por actividades de exploración hidrocarburífera no autorizadas en la Cuenca Malvinas Norte.
- Las acciones de Rockhopper Exploration cayeron un 11,54% en tres ruedas, mientras que Navitas Petroleum retrocedió cerca de 7% por la presión financiera.
- El conflicto amenaza el desarrollo del proyecto Sea Lion, una iniciativa petrolera con una inversión inicial estimada de US$ 1.800 millones.
- El mercado castiga los títulos en la Bolsa de Londres ante la incertidumbre jurídica y diplomática que rodea a las licencias otorgadas en el archipiélago.
El conflicto por los hidrocarburos en las Islas Malvinas dejó de ser solamente una disputa diplomática y empezó a tener un costo visible en los mercados.
Las acciones de las compañías vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion volvieron a operar en rojo este martes y acumularon tres jornadas consecutivas de pérdidas. El golpe más fuerte lo recibió Rockhopper Exploration, cuyos papeles acumulan una caída del 11,54% en tres ruedas. En el mismo período, Navitas Petroleum retrocedió cerca de 7%.
La reacción de los inversores llega en medio de una nueva escalada del Gobierno argentino contra las empresas que participan de la exploración y explotación de hidrocarburos en el área de Malvinas.
La Bolsa encendió la luz roja
El mercado comenzó a castigar a las compañías después de que el Gobierno argentino endureciera su posición frente a las petroleras que operan en territorios cuya soberanía reclama el país.
El viernes pasado, Rockhopper había cerrado con una baja del 6,41% en Londres, mientras que Borders & Southern, otra compañía con licencia para operar en el archipiélago, había perdido 9,41%.
Ahora, la presión vuelve a intensificarse.
El Ejecutivo confirmó que avanzará con una denuncia penal contra Navitas Petroleum y otras compañías y sus directivos por actividades vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.
La acusación oficial apunta a que las empresas cuentan con licencias otorgadas por las autoridades británicas de las islas para operar en una zona cuya soberanía es reclamada por Argentina.
Sea Lion, en el centro de la tormenta
El principal foco del conflicto es Sea Lion, el ambicioso proyecto petrolero desarrollado por Rockhopper y Navitas en aguas ubicadas aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
Las compañías tomaron la decisión final de inversión en diciembre de 2025 y mantienen el objetivo de comenzar la producción en 2028.
La primera etapa contempla una producción de alrededor de 50.000 barriles diarios, con una inversión inicial estimada en US$1.800 millones. El desarrollo completo demandaría otros US$2.100 millones y tendría una duración proyectada de tres décadas.
Pero mientras las empresas sostienen sus planes, el escenario político se vuelve cada vez más incómodo.
Rockhopper y Navitas ratificaron hasta ahora su intención de avanzar con Sea Lion y sostienen que las licencias utilizadas para el proyecto fueron otorgadas legalmente por las autoridades de las islas.
El dato que mira el mercado
La caída de las acciones introduce una nueva variable en una disputa que históricamente estuvo dominada por la diplomacia y la política exterior.
Ahora también hay una pregunta financiera: ¿cuánto riesgo está dispuesto a asumir el mercado alrededor de un proyecto petrolero que quedó atrapado en el medio de la disputa por Malvinas?
Por ahora, la respuesta de los inversores es contundente: venta y cautela.
Y mientras el Gobierno argentino endurece su ofensiva, las acciones de las compañías involucradas siguen pagando el costo en Londres.

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