Tener experiencia, estudios y conocimientos especializados ya no garantiza conseguir un nuevo empleo.
El mercado laboral atraviesa un escenario en el que muchos profesionales deben enviar decenas de postulaciones, atravesar entrevistas y evaluaciones para finalmente quedar frente a un silencio inesperado: nadie vuelve a contactarlos.
El fenómeno tiene nombre propio: ghosting laboral.
Se trata de situaciones en las que una empresa interrumpe la comunicación con un candidato sin informar si fue descartado, si la búsqueda continúa o si el puesto dejó de estar disponible.
Y el problema no parece ser aislado.
El dato que explica por qué conseguir trabajo se volvió más difícil
Según se conoció, la desocupación alcanza el 7,8%, mientras que la expectativa neta de contratación empresarial se encuentra prácticamente en cero.
En este contexto, las compañías están priorizando productividad, eficiencia y control de costos antes que ampliar sus equipos.
Eso genera una paradoja: hay profesionales disponibles, pero menos empresas dispuestas a incorporarlos.
La inteligencia artificial cambió el mercado laboral
Uno de los casos más visibles es el de los profesionales vinculados con tecnología y software.
Durante los últimos años, estos trabajadores estuvieron entre los perfiles más demandados. Pero la incorporación de herramientas de inteligencia artificial comenzó a modificar esa dinámica.
La IA permite automatizar determinadas tareas y aumentar la productividad de equipos existentes. Como consecuencia, algunas compañías necesitan incorporar menos personas, especialmente en posiciones junior e intermedias.
Ya no alcanza con saber: también hay que aportar valor al negocio
Las empresas también están modificando el perfil que buscan.
Además de conocimientos técnicos, ganan importancia las competencias vinculadas con el negocio, la capacidad de utilizar herramientas de inteligencia artificial, la adaptación al cambio y las habilidades interpersonales.
El profesional que antes podía diferenciarse únicamente por su especialización técnica ahora compite en un mercado mucho más amplio.
Entrevistas, pruebas y espera: el nuevo “laberinto” laboral
Otro de los cambios está relacionado con los procesos de selección.
Una búsqueda puede incluir entrevistas con Recursos Humanos, encuentros con responsables del área, pruebas técnicas, evaluaciones y nuevos filtros antes de llegar a una decisión.
En determinados casos, el proceso puede extenderse durante tres, cuatro, cinco o incluso seis meses.
Y existe otro problema: aun después de atravesar varias instancias, la empresa puede congelar la vacante, modificar el presupuesto o directamente cancelar la búsqueda.
Para el candidato, el resultado es el mismo: meses de espera sin una respuesta definitiva.
El salario también se convirtió en una barrera
Las expectativas salariales agregan otra dificultad.
Los profesionales que evalúan cambiar de empleo buscan, en muchos casos, una mejora significativa en sus ingresos. Pero las empresas manejan presupuestos más limitados.
La Guía Salarial 2026 de Michael Page señala que el 58% de los profesionales pediría un aumento superior al 20% para cambiar de trabajo, mientras que apenas el 8% de las empresas estaría dispuesto a ofrecer una mejora de ese nivel.
La diferencia entre lo que pretende cobrar un candidato y lo que puede pagar una compañía puede terminar dejando una posición abierta durante meses.
No todos los sectores están igual
Aunque el escenario general es más complejo, hay actividades que mantienen demanda de determinados perfiles.
Entre ellas aparecen energía, minería y agroindustria, sectores que requieren conocimientos específicos y profesionales capaces de cubrir posiciones especializadas.
Esto genera un nuevo mapa laboral: mientras algunos perfiles pierden demanda, otros adquieren valor por su escasez y especialización.
¿Qué pasa cuando una empresa deja de responder?
El “ghosting” no solo genera frustración.
Para una persona que lleva meses buscando trabajo, la falta de información dificulta tomar decisiones: aceptar otra propuesta, continuar capacitándose, cambiar de sector o ajustar sus pretensiones salariales.
Y cuando la búsqueda se prolonga, el impacto económico también aumenta.
Por eso, especialistas en recursos humanos plantean la necesidad de mejorar la comunicación con los candidatos, informar las distintas etapas del proceso y establecer plazos razonables para dar una respuesta.
La nueva regla para conseguir trabajo: adaptarse o quedar afuera
El mercado laboral está cambiando y los profesionales enfrentan una nueva exigencia: la experiencia ya no es suficiente por sí sola.
La capacitación permanente, el manejo de nuevas tecnologías y la posibilidad de trasladar conocimientos hacia sectores con mayor demanda pueden convertirse en factores decisivos.
La inteligencia artificial, además, no solo está creando nuevas herramientas: también está modificando qué perfiles necesitan las empresas.
El trabajo está, pero no necesariamente donde estaba antes
El desafío para los profesionales será identificar dónde se concentra la demanda y qué capacidades están buscando las empresas.
En un mercado más selectivo, automatizado y con procesos de contratación más largos, conseguir empleo puede depender tanto de la experiencia acumulada como de la capacidad para reconvertirse.
Y mientras los candidatos esperan una respuesta que muchas veces nunca llega, el “ghosting laboral” se consolida como uno de los síntomas más visibles de este nuevo escenario.

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