Alquilar en Rosario es un lujo: un monoambiente vale más que un salario mínimo

Mientras los alquileres continúan escalando, los ingresos corren desde atrás. Un relevamiento privado expone una realidad alarmante: para muchos rosarinos, acceder a una vivienda ya representa un gasto prácticamente imposible de sostener

     Comentarios
     Comentarios

Alquilar en Rosario se convirtió en una carga cada vez más difícil de sostener para miles de familias. Según el último relevamiento realizado por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), el precio promedio de un monoambiente alcanzó en junio los $380.000, mientras que un departamento de dos ambientes se ubicó en $490.000 y uno de tres ambientes en $650.000.

Pero el dato más preocupante surge al comparar esos valores con los ingresos de los sectores más vulnerables. De acuerdo con el informe, un jubilado que percibe el haber mínimo de $473.318 debe destinar el 80,3% de sus ingresos para alquilar un monoambiente promedio, sin contar expensas ni servicios. En otras palabras, ocho de cada diez pesos de su jubilación quedan absorbidos por el alquiler.

La situación tampoco es alentadora para quienes perciben el Salario Mínimo Vital y Móvil. Actualmente fijado en $367.800, ese ingreso no alcanza siquiera para cubrir el alquiler promedio de un monoambiente. Según el estudio, representa apenas el 96,8% del valor de esa vivienda.

A este escenario se suma otro factor que profundiza la presión económica: las expensas. El relevamiento señala que representan, en promedio, un 16,4% adicional sobre el valor del alquiler, elevando aún más el costo final que deben afrontar los inquilinos.

En cuanto a la evolución de los precios, los monoambientes registraron un incremento interanual del 35,7%, mientras que los departamentos de dos ambientes aumentaron un 28,9% y los de tres ambientes un 32,7%.

Los datos muestran que, pese a la desaceleración de algunos indicadores inflacionarios, el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales desafíos para los rosarinos. Con ingresos que corren por detrás de los costos habitacionales, alquilar dejó de ser una solución transitoria para convertirse en una preocupación permanente para amplios sectores de la población.

El informe también destaca que el Índice para Contratos de Locación (ICL), utilizado como referencia para numerosas actualizaciones contractuales, registró una suba interanual del 31,9% al inicio de junio, reflejando que la dinámica de los alquileres sigue siendo uno de los temas más sensibles de la economía doméstica.

Comentarios