Claves del día: créditos para autos 0km y usados hasta 100%, más hipotecarios, suben los granos y privatizaciones

El Nación sacude el mercado automotor: financia hasta el 100% de autos 0 km y usados, sin prenda, y baja tasas. ANSES impulsa los hipotecarios, los granos vuelan y el Gobierno acelera privatizaciones para sumar dólares

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La economía arranca la semana con tres movimientos que parecen separados, pero terminan conectándose: el Gobierno intenta reanimar el crédito para viviendas y consumo durable, el agro recibe una mejora inesperada de los precios internacionales y Economía acelera una nueva ronda de privatizaciones para conseguir dólares y reforzar el programa financiero.

La novedad más inmediata aparece en los bancos. Este lunes comienza la primera licitación del nuevo mecanismo diseñado para fondear créditos hipotecarios UVA con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.

$2 billones para intentar despertar los hipotecarios

El esquema prevé diez licitaciones de $200.000 millones cada una, hasta completar $2 billones, aproximadamente US$1.300 millones. El Banco Central funcionará como agente financiero de ANSES y colocará los recursos del FGS en depósitos UVA de largo plazo en los bancos.

La primera subasta se realiza este lunes por $200.000 millones. Los depósitos tendrán dos alternativas: un año, con una tasa mínima de UVA + 2,5%, y cinco años, con un piso de UVA + 4,5%.

Pero hay una condición fundamental: las entidades que tomen esos recursos deberán transformarlos en nuevos créditos hipotecarios para primera vivienda, con una tasa máxima de UVA + 7,5%. El objetivo es resolver uno de los principales problemas del mercado hipotecario argentino: conseguir fondeo suficientemente largo para prestar a 15, 20 o 25 años.

La aparición de esos $2 billones ya empezó a generar competencia antes incluso de que el dinero llegue a los bancos.

Macro redujo al 7,5% su tasa para clientes de Plan Sueldo Selecta; Credicoop también la llevó al 7,5% para quienes acreditan haberes y buscan su primera vivienda; BBVA ya ofrecía ese nivel para clientes con cuenta sueldo y Banco Ciudad estableció UVA + 7,5% para primera vivienda.

Banco Nación se ubica incluso por debajo: cobra UVA + 6,7% para quienes acreditan haberes. Santander, Galicia y Supervielle también manifestaron interés en participar del mecanismo.

Los préstamos fondeados mediante el nuevo programa deberán tener un plazo mínimo de 15 años y un máximo de 150.000 UVA, algo más de US$200.000. Podrán utilizarse para compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.

Un ejercicio realizado por Economía muestra también dónde continúa estando la barrera de entrada. Para financiar aproximadamente $114 millones de una propiedad de US$106.000, con UVA + 7,5% a 25 años, la cuota inicial rondaría los $865.000. Si el banco admite que la cuota represente hasta el 25% de los ingresos, una familia necesitaría demostrar ingresos netos cercanos a $3,46 millones mensuales.

El Gobierno estima que el programa podría generar alrededor de 17.000 créditos. El desafío será comprobar si bajar la tasa y garantizar fondeo alcanza para recomponer una demanda hipotecaria todavía condicionada por ingresos, inflación y capacidad de ahorro.

El UVA también llega con fuerza a los autos

La apuesta por recuperar el crédito no termina en la vivienda. Desde este lunes, Banco Nación incorpora una nueva alternativa UVA dentro de +Autos con BNA, que permitirá financiar hasta el 100% del valor de un vehículo, con un máximo de $100 millones y sin necesidad de constituir una prenda.

La línea alcanza automóviles, pick-ups y utilitarios 0 km y usados de hasta diez años. Los préstamos UVA tendrán plazos de 12 a 60 meses y podrán tramitarse online, con DNI, dentro de una red superior a 1.400 concesionarios y 1.800 puntos de venta adheridos.

Para clientes que cobran sus haberes en el Nación, la tasa será UVA + 19% TNA. Para el resto, UVA + 25%. La alternativa convivirá con el préstamo tradicional en pesos a tasa fija, que llega hasta 72 meses. Allí la tasa quedó en 36% TNA para clientes con haberes en el banco y 46% para el resto.

La diferencia aparece en la cuota inicial, aunque el tomador del UVA asume el riesgo de actualización posterior.

Para un préstamo de $10 millones a 60 meses, un cliente con cuenta sueldo comenzaría pagando aproximadamente $292.656 mediante UVA frente a $424.330 en la alternativa a tasa fija. Para clientes sin acreditación de haberes, las cuotas iniciales rondarían $343.333 y $508.664, respectivamente.

El Nación incorporó además un mecanismo para limitar el riesgo de que la cuota UVA corra muy por encima de los salarios: mediante una prima adicional puede activarse una protección vinculada con la evolución del Coeficiente de Variación Salarial (CVS).

En otras palabras, después de años en los que el crédito quedó prácticamente reducido a operaciones de corto plazo, empiezan a aparecer nuevamente instrumentos para financiar dos de las compras más importantes de una familia: la casa y el auto.

El otro viento a favor llega desde Chicago

Mientras el Gobierno busca mover la economía doméstica mediante financiamiento, desde afuera apareció una noticia particularmente relevante para la Argentina: los grandes fondos internacionales están apostando por los granos con una intensidad que no se observaba desde hace más de una década.

Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, la posición neta comprada de los fondos especulativos alcanzó su mayor nivel desde por lo menos 2014. El movimiento coincide con máximos de varios años para trigo, maíz y soja en Chicago.

Detrás de la escalada aparece una combinación explosiva: problemas climáticos en Estados Unidos y Europa, dificultades productivas, demanda internacional sostenida y las complicaciones logísticas provocadas por el conflicto en el Mar Negro.

El maíz llegó a tocar US$214 por tonelada, máximo de tres años. El trigo alcanzó US$288, también un máximo de tres años, aunque posteriormente retrocedió ante señales de una eventual negociación vinculada con la guerra.

Para la Argentina, el movimiento ya dejó de ser sólo una noticia de Chicago. Las dificultades para sacar cereal desde el Mar Negro están abriendo una ventana comercial para el trigo argentino. El line-up de exportación se encuentra en máximos de cinco años para esta altura del calendario y los productores aceleraron fijaciones.

Los negocios a precio cerrado del trigo 2026/27 superaron las 730.000 toneladas en una semana, más del doble de las 300.000 toneladas de la anterior. En Rosario, el trigo disponible llegó a US$237,50 por tonelada, mientras el maíz volvió a tocar los US$190.

También reaccionó la soja. La pizarra alcanzó los $550.000 por tonelada, equivalentes a aproximadamente US$367, casi 9% por encima de los valores de mediados de agosto. Las fijaciones de soja nueva más que cuadruplicaron el promedio semanal de las semanas anteriores.

Si el escenario internacional se sostiene, el efecto excede ampliamente al productor. Más precio y más comercialización significan potencialmente mayor ingreso de divisas, actividad en puertos, transporte, industria aceitera, recaudación y movimiento económico en toda la región agroindustrial.

Privatizaciones: el Gobierno busca otros US$1.000 millones

La tercera pieza del tablero también tiene que ver con dólares. El Gobierno prepara una nueva ola de privatizaciones con la expectativa de conseguir más de US$1.000 millones antes de fin de año, recursos que Economía contempla dentro de su estrategia para afrontar vencimientos de deuda.

Entre los próximos movimientos aparece uno particularmente relevante para Santa Fe: la venta de la participación estatal en Termoeléctrica José de San Martín, ubicada en Timbúes.

Enarsa controla actualmente el 68,83% de esa compañía. También posee el 65,006% de Termoeléctrica Manuel Belgrano, ubicada en Campana.

El mercado calcula que el Estado podría obtener alrededor de US$300 millones por cada participación, es decir, unos US$600 millones entre ambas operaciones. Las dos centrales poseen una potencia neta de 865 MW cada una.

La agenda privatizadora es bastante más amplia. El Estado ya puso en marcha la venta del 90% de AySA, operación por la que espera obtener aproximadamente US$500 millones. El proceso contempla además compromisos de inversión por US$1.940 millones durante los primeros cinco años y hasta US$15.040 millones a lo largo de los 30 años de concesión.

También se preparan nuevas concesiones para cuatro sistemas hidroeléctricos: Futaleufú, en Chubut; Diamante, en Mendoza; Río Hondo-Los Quiroga, entre Tucumán y Santiago del Estero; y los complejos El Cadillal, Escaba y Pueblo Viejo, en Tucumán.

Después vendrían los gasoductos. La Agencia de Transformación de Empresas Públicas analiza concesiones por 30 años para cinco sistemas actualmente operados por Enarsa: el Gasoducto Perito Moreno —ex Néstor Kirchner—, Reversión del Gasoducto Norte, Mercedes-Cardales, Gasoducto del Noreste Argentino y Juana Azurduy. En conjunto superan los 3.100 kilómetros.

En este caso, el Gobierno estudia un concurso nacional e internacional en el cual uno de los criterios principales para seleccionar al operador sea quién pueda ofrecer la tarifa de transporte más competitiva.

Segundo intento para vender Intercargo

La lista incluye además un capítulo que muestra que privatizar no necesariamente significa encontrar comprador.

El Gobierno volverá a intentar vender Intercargo, después de que la primera licitación para transferir el 100% de las acciones terminara sin ofertas.

Aquella convocatoria tenía un precio base de US$45 millones. Ahora el Ejecutivo prepara un segundo intento sin precio mínimo y con otra diferencia importante: antes de venderla, el Tesoro retiraría una parte sustancial de la liquidez acumulada por la compañía.

La aceleración tiene una explicación financiera. Las necesidades estimadas para 2027 rondan los US$24.900 millones, entre capital e intereses. Dentro de las fuentes previstas para cubrirlas aparecen organismos internacionales, colocaciones de deuda en el mercado local y alrededor de US$1.500 millones provenientes de privatizaciones.

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