La primera semana de septiembre encontró al agro argentino atravesado por una misma palabra: cautela. Hay indicadores que muestran una mejora respecto de un año atrás, pero las decisiones de inversión todavía están condicionadas por el clima, los precios, el dólar, los costos y las expectativas sobre la política económica.
En paralelo, el campo vuelve a aparecer como una pieza central para la generación de divisas. La Bolsa de Comercio de Rosario proyectó para 2026 una liquidación agroindustrial de US$ 35.200 millones, mientras que entre septiembre y diciembre podrían ingresar unos US$ 12.160 millones al Mercado Libre de Cambios.
La semana también dejó cambios regulatorios para la importación de maquinaria usada, una mejora en el poder de compra de la hacienda frente a varios insumos y un renovado debate sobre el potencial económico del mercado de carbono.
Dólares: el campo prepara un semestre con mayor peso financiero
El dato económico más fuerte de la semana llegó desde la Bolsa de Comercio de Rosario. La entidad estima que la agroindustria podría aportar US$ 35.200 millones durante 2026, impulsada principalmente por una mejora en los precios de exportación.
Pero el número que concentra la atención está hacia adelante: para septiembre-diciembre se proyectan US$ 12.160 millones de ingreso al Mercado Libre de Cambios. De concretarse, sería un flujo superior al de los últimos años, con la excepción de 2022.
El contraste aparece al mirar los primeros ocho meses. Entre enero y agosto, el agro habría liquidado unos US$ 23.063 millones, un 9% menos que en igual período de 2025. La comparación, sin embargo, está condicionada por el adelanto de liquidaciones que generaron los cambios temporales en los derechos de exportación durante el año pasado.
Maquinaria: mejora el mercado, pero el productor pisa el freno
El mercado de maquinaria agrícola cerró agosto con una señal positiva en la comparación interanual: se patentaron 606 unidades, un 10,2% más que en agosto de 2025.
Los tractores fueron el principal motor, con 508 unidades y un crecimiento interanual del 13,4%. Las cosechadoras sumaron 48 patentamientos, un 2,1% más que un año atrás, mientras que las pulverizadoras fueron el segmento más débil, con una caída interanual del 9,1%.
El acumulado enero-agosto también permanece en terreno positivo: 4.605 unidades, un 2% por encima de las 4.514 registradas en el mismo período de 2025. Sin embargo, agosto mostró una caída del 12,9% respecto de julio.
La lectura de la industria santafesina agrega una dosis de prudencia. Desde ASIMA señalaron que, después de un primer semestre con demanda sostenida, los productores comenzaron a postergar decisiones de inversión. Clima, precios de los granos, dólar y posibles cambios en las retenciones aparecen entre las variables que condicionan las compras.
El financiamiento puede ser una herramienta para sostener la actividad: las líneas respaldadas por el Gobierno de Santa Fe ofrecen tasas en pesos del 14% al 16% anual a tres o cuatro años, según el análisis de ASIMA.
Maquinaria usada: ARCA digitaliza el ingreso de equipos
Otra novedad vinculada con los bienes de capital fue el cambio impulsado por ARCA para la importación de maquinaria usada.
La Resolución General 5892/2026 incorporó nuevos procedimientos a la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino. La medida alcanza a las autorizaciones vinculadas con el Régimen de Importación de Líneas de Producción Usadas y busca reducir tiempos, costos y carga administrativa.
La resolución aprobatoria y la Constancia de Expediente en Trámite pasarán a gestionarse mediante la VUCEA y serán enviadas a la Dirección General de Aduanas para su validación automática a través del Sistema Informático Malvina.
El nuevo esquema comenzará a aplicarse una vez transcurridos diez días hábiles desde la publicación de la resolución.
Ganadería: el novillo recuperó poder de compra
La ganadería recibió una señal positiva desde el lado de los costos. Un informe del INTA comparó la evolución del precio del novillo y del ternero con distintos insumos y servicios entre agosto de 2022 y agosto de 2026.
El resultado muestra una mejora del poder de compra de la hacienda frente a varios costos relevantes.
Para comprar una bolsa de semillas de verdeos, en agosto de 2026 se necesitaron 26% menos kilos de novillo y 35% menos kilos de ternero que el promedio 2022-2025.
En el caso de la urea, la mejora fue del 35% para el novillo y del 42% para el ternero. Para el maíz, se necesitaron 29% y 37% menos kilos, respectivamente.
La relación también mejoró frente al glifosato: la cantidad de kilos de novillo necesaria para comprar 100 litros cayó 42%, mientras que para el ternero la reducción llegó al 47%.
No todos los costos evolucionaron de la misma manera. El gasoil mostró una mejora mucho más limitada: apenas 2% para el novillo y 9% para el ternero respecto del promedio 2022-2025.
Lechería: producir con márgenes estrechos
La realidad del tambo mostró durante la semana el otro lado de la ecuación productiva.
Abel Zenklusen, productor tambero y veterinario santafesino, describió un escenario marcado por la incertidumbre climática y una estructura de costos exigente. Su empresa trabaja con entre 500 y 520 vacas y combina producción lechera y agricultura.
Uno de los principales interrogantes está puesto en el clima y la posibilidad de un nuevo episodio de El Niño. Para los establecimientos con dificultades para evacuar excesos de agua, un escenario de lluvias puede traducirse rápidamente en problemas de manejo, pérdida de superficie productiva y mayores costos de alimentación.
La estrategia planteada es anticiparse: reducir cargas y aumentar las reservas de alimentos.
A eso se suma una estructura económica ajustada. El productor señaló especialmente el peso de los alquileres, la energía y el combustible sobre la actividad. En sistemas intensivos, esos costos impactan directamente sobre la posibilidad de sostener la producción.
Carbono: el agro busca convertir sustentabilidad en dólares
El mercado de créditos de carbono ganó espacio en la agenda agropecuaria de la semana.
La Sociedad Rural Argentina sostiene que Argentina podría captar alrededor de US$ 4.800 millones anuales a partir del desarrollo de este mercado, aunque se trata de una estimación potencial que dependerá de la creación de reglas claras y de las condiciones para desarrollar proyectos.
La entidad trabaja desde hace dos años junto con la Mesa de Carbono Argentino y busca avanzar con una iniciativa legislativa que establezca un marco jurídico específico.
Uno de los puntos centrales del planteo es el reconocimiento de los derechos de los productores y propietarios de las tierras sobre los proyectos y créditos generados.
El potencial, según la SRA, alcanza especialmente a regiones como el NEA, NOA y Patagonia, donde existen superficies que podrían destinarse a iniciativas de conservación, captura y reducción de emisiones.
Un agro que mejora, pero todavía espera
La primera semana de septiembre dejó un escenario difícil de resumir en una sola tendencia.
Por un lado, el campo conserva capacidad de generar dólares, la hacienda mejoró su relación frente a varios insumos y el mercado de maquinaria muestra mejores números interanuales.
Por otro, la inversión todavía no recuperó un ritmo sostenido. Los productores miran el clima, los precios, el dólar y las retenciones antes de comprometer capital. La industria de maquinaria siente esa cautela y la lechería continúa trabajando con márgenes estrechos.
En ese contexto, también aparecen nuevas oportunidades. La digitalización de los trámites para importar maquinaria usada puede facilitar el acceso a bienes de capital, mientras que el mercado de carbono abre una discusión sobre cómo transformar activos ambientales en nuevas fuentes de ingresos.
La conclusión de la semana podría resumirse así: el agro llega al último tramo de 2026 con mejores señales económicas que hace un año, pero todavía sin suficiente previsibilidad como para transformar esas señales en una ola generalizada de inversión.

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