Los plazos fijos en dólares vuelven a ganar protagonismo en el sistema financiero argentino. Según informó Infobae, los depósitos en moneda estadounidense registraron un crecimiento en las últimas semanas, en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y renovado interés de los ahorristas por instrumentos conservadores.
El repunte se explica por varios factores. Por un lado, la normalización del mercado cambiario y una mayor previsibilidad macroeconómica alentaron a los depositantes a volver a canalizar dólares en el sistema bancario. Por otro, algunas entidades comenzaron a ofrecer tasas levemente más competitivas, lo que mejora el atractivo relativo frente a mantener los billetes sin rendimiento.
Cómo funcionan los plazos fijos en dólares
El plazo fijo en dólares es un instrumento mediante el cual el cliente deposita una suma determinada en moneda estadounidense por un período preestablecido —generalmente 30, 60 o 90 días— a cambio de una tasa de interés fija.
A diferencia de los plazos fijos en pesos, las tasas en dólares suelen ser considerablemente más bajas, dado que se trata de una moneda dura y con menor riesgo inflacionario. Sin embargo, para perfiles conservadores representa una opción de bajo riesgo dentro del sistema financiero formal.
Al vencimiento, el banco devuelve el capital más los intereses generados. En algunos casos, las entidades permiten renovación automática o precancelación bajo ciertas condiciones.
Qué tasas están pagando los bancos
Según se conoció, las tasas anuales ofrecidas por los bancos para depósitos en dólares varían según el monto y el plazo, pero se ubican en niveles que, si bien moderados, resultan superiores a los observados meses atrás.
Las diferencias entre entidades pueden ser significativas, por lo que los especialistas recomiendan comparar rendimientos antes de constituir el depósito. También influye si el cliente es minorista o corporativo y si opera de manera presencial o digital.
Contexto y perspectivas
El crecimiento de los plazos fijos en dólares también refleja un mayor flujo de divisas hacia el sistema financiero, en línea con la búsqueda oficial de consolidar reservas y fortalecer la intermediación bancaria.
Si se mantiene la estabilidad cambiaria y continúan mejorando las tasas ofrecidas, los depósitos en moneda extranjera podrían sostener la tendencia alcista en los próximos meses, aunque siempre condicionados por el contexto macroeconómico y la confianza de los ahorristas.

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