Las acciones argentinas —tanto las que cotizan en Wall Street como las del mercado local— sufrieron pérdidas significativas en la última jornada de negociación. En Nueva York, varios ADR mostraron bajas marcadas, con Grupo Financiero Galicia cayendo hasta 11% y BBVA retrocediendo cerca de 9,7% tras un día dominado por el “riesgo global” y la caída de sectores de alta volatilidad.
En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el índice S&P Merval se redujo alrededor de 5,5% en pesos, y medido en dólares perdió el umbral de los u$s 2.000 por primera vez en varias sesiones recientes, reflejando la persistente presión sobre la renta variable argentina.
Analistas consultados señalaron que este comportamiento se inscribe tanto en factores locales como globales. La mayor aversión al riesgo internacional, alimentada por dudas sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y el desempeño de sectores tecnológicos, empujó a los inversores a reducir exposición a activos más volátiles como acciones.
¿Por qué los bonos “resisten”?
A diferencia de la caída generalizada en renta variable, los bonos soberanos argentinos en dólares mostraron un comportamiento más diverso. En la curva de títulos bajo ley extranjera, algunos bonos como el Global 2029 y Global 2030 cerraron con leves avances (0,1% y 1,1% respectivamente), mientras otros de plazos más largos se ubicaron con bajas moderadas.
El riesgo país argentino —medido por JP Morgan— trepó a alrededor de 514 puntos básicos, lo que indica un aumento de la percepción de riesgo financiero pero sin presionar de forma uniforme a toda la curva de deuda.
Esta mayor resistencia en parte se explica por la búsqueda de activos más defensivos ante la volatilidad global, así como por la percepción de que la deuda argentina puede ofrecer rendimientos atractivos frente a otras alternativas de inversión en mercados emergentes.
Contexto global y local
La caída en Wall Street, especialmente en índices como el Nasdaq y S&P 500 —que reflejan una toma de ganancias y menor apetito por riesgo— fue un factor clave en las ventas globales de activos de mayor volatilidad, y esto impactó de lleno en los ADR argentinos.
Además, en el ámbito local, a pesar de avances en reformas laborales, compras del Banco Central y licitaciones de deuda que podrían ser favorables para el mercado, estos factores no alcanzaron a compensar la dinámica negativa internacional ni a fortalecer la confianza de los inversores en el corto plazo.
¿Qué sigue para los inversores?
* Volatilidad continúa: Los mercados emergentes como Argentina suelen sufrir oscilaciones amplificadas frente a cambios en apetito de riesgo global.
* Bonos atractivos para algunos: A pesar de subidas del riesgo país, los bonos “resisten” en parte por su perfil de rentabilidad frente a acciones más volátiles.
* Miradas en política y economía global: Precisión en la política monetaria de Estados Unidos y expectativas de crecimiento mundial seguirán condicionando la rotación entre activos.

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