El mercado cambiario argentino transita una semana atípica: el tipo de cambio oficial sigue bajando de forma sostenida, ubicándose en torno a $1.400 en el segmento mayorista, un nivel que no se veía desde mediados de octubre pasado, a pesar de la intensa intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para adquirir divisas.
Según datos de mercado, el dólar mayorista acumula una caída superior al 3% en las últimas cinco jornadas, consolidando un descenso que parece estar impulsado más por factores de oferta y expectativas cambiarias que por la propia política monetaria oficial. La distancia entre el tipo de cambio y el techo de la banda de flotación establecida por el BCRA (en torno a $1.583) se amplió a más de 13%.
En el tramo minorista, el dólar se ofrece cerca de $1.420, mientras que en el mercado informal el llamado “dólar blue” cotiza alrededor de $1.435 según relevamientos de entidades financieras. Las variantes financieras, como el MEP y el CCL, operan en niveles cercanos a esos valores, reflejando un mercado con menor presión compradora en relación con meses anteriores.
Compras récord de reservas pese a la baja cambiaria
Lo más llamativo de la coyuntura es la racha compradora del BCRA, que no solo no detuvo su ritmo, sino que lo intensificó. En la última rueda, la autoridad monetaria adquirió USD 214 millones, el monto diario más alto en lo que va del año y uno de los mayores desde marzo de 2025.
Con estas operaciones, el BCRA acumula 28 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado cambiario y un total de aproximadamente USD 1.910 millones comprados en lo que va de 2026. Esta estrategia responde a una política deliberada de acumulación de reservas internacionales, dentro del marco de lo que se conoce como la “fase 4” del programa económico vigente.
Este enfoque de intervención, orientado a fortalecer el stock de reservas, se da en paralelo a una liquidación sostenida de divisas por parte de exportadores y la emisión de deuda por parte de empresas, que incrementan la oferta de dólares en el mercado oficial.
¿Qué implica para la economía?
* Presión a la baja sobre el tipo de cambio: La oferta de divisas, junto con la intervención del BCRA, está presionando el dólar oficial a niveles que, en términos nominales, no se veían desde octubre pasado.
* Incentivo a acumulación de reservas: El BCRA busca robustecer su posición frente a escenarios internacionales inciertos.
* Relativa calma cambiaria: La menor demanda de cobertura, junto a una oferta fluida, ha contribuido a la estabilidad del mercado, pese a la complejidad estructural de la economía.
El desafío para las próximas semanas será observar si esta dinámica se sostiene, particularmente si la oferta de divisas se mantiene sólida y si la política cambiaria logra preservar confianza sin generar presiones inflacionarias adicionales.

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