La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) publicó su primera estimación de producción de soja para la campaña agrícola 2025/26, situándola en 48 millones de toneladas a nivel nacional. Esta proyección se elabora a partir de la condición actual del cultivo y refleja tanto zonas con deterioro por falta de agua como otras con mejores perspectivas de rendimiento.
Según el informe técnico, el volumen estimado supera en 1 millón de toneladas la proyección inicial que se había calculado al comienzo de la campaña, aunque se ubica 1,5 millones de toneladas por debajo de la producción obtenida en la última zafra, que fue de 49,5 millones de toneladas.
El informe subraya que las condiciones climáticas han sido un factor determinante en la evolución del cultivo. En particular, la falta de agua y las altas temperaturas afectaron áreas del centro y sur de la región pampeana, reduciendo el potencial productivo en esos sectores. Sin embargo, las condiciones mejoraron en otras zonas productivas del oeste, centro norte y norte del país, compensando parcialmente las pérdidas.
Para sostener esta estimación de producción, el comportamiento de las lluvias durante los próximos 10 a 15 días será clave, especialmente en áreas que aún enfrentan déficit hídrico. El análisis de la BCR incorpora proyecciones meteorológicas que apuntan a precipitaciones que podrían ayudar a consolidar los rindes en varias regiones.
El rinde nacional estimado para soja es de 30,8 quintales por hectárea, y la proyección de producción se basa en un área sembrada y en condiciones de cultivo que muestran variabilidad geográfica. Si bien la cifra sigue siendo elevada en términos históricos, el resultado es una señal de ajuste productivo frente a las condiciones climáticas cambiantes y la competencia por hectáreas con otros cultivos.
Qué proyectan para el maíz
Hay muchas expectativas por los pronósticos de lluvias por la floración de los maíces tardíos. Resultarán clave las lluvias de los próximos 10 días para sostener la estimación maicera sobre Córdoba y frenar el deterioro de los maíces en la provincia de Buenos Aires.
En el norte del país, si bien hay presencia de chicharrita, no se detectan niveles fuera de lo histórico del vector que transmite el virus Spiroplasma. Si bien hay un estado de alerta que alienta a los productores a mantener activos los monitores y controles, este año hay factores que van en favor de una campaña sin sobresaltos por esta plaga. Estos factores son la menor presencia de maíz respecto de lo que suele sembrarse en Chaco y Santiago del Estero y el buen estado del cultivo (a diferencia de lo que sucedía dos años atrás) y el uso de materiales tolerantes.
De esta manera, se mantienen en febrero los guarismos estimados hace un mes: una producción de 62 Mt. Con respecto al ciclo pasado, el aumento del volumen producido sería de un 24%. Para esta estimación se tiene en cuenta un área de 9,75 M ha. Para el área a cosechar de grano que ingresaría al circuito comercial se parte de 8,05 M ha.

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