En 2026, el ecosistema fintech argentino enfrenta dos desafíos centrales que podrían condicionar su desarrollo: la definición de un marco regulatorio más claro y el fortalecimiento de la educación financiera de los usuarios. Según un relevamiento, el 57 % de las fintech identifica ambos aspectos como barreras para la expansión del sector.
La regulación y la educación financiera, aunque distintas, están estrechamente vinculadas. Por un lado, un marco normativo robusto establece las “reglas del juego” y permite el desarrollo seguro de productos y servicios digitales. Por otro, la educación financiera habilita a los usuarios a comprender y utilizar de manera efectiva estas herramientas, desde billeteras digitales hasta créditos, pagos y activos cripto.
Para analistas del sector, la adopción masiva de servicios fintech se ve frenada no solo por marcos regulatorios fragmentados o poco claros, sino porque muchos usuarios no entienden aspectos esenciales como costos, riesgos y derechos asociados a productos financieros digitales. En este contexto, una mejora regulatoria puede no traducirse automáticamente en mayor uso si el público no conoce cómo aprovecharla.
Otros expertos en productos fintech, destacan que sin capacidades básicas en finanzas personales —como interpretar intereses, comisiones o riesgos de endeudamiento— cualquier avance normativo queda “en un plano abstracto” para una gran parte de la población. El resultado de esta brecha es un círculo vicioso: baja adopción de soluciones formales, mayor uso de instrumentos informales y desconfianza hacia el sistema financiero formal.
En el plano regulatorio, las fintech esperan avances concretos en 2026 tanto desde el Poder Ejecutivo como desde el Congreso. Por ejemplo, una posible reforma laboral que permita que los salarios se acrediten directamente en billeteras digitales podría acelerar la inclusión financiera, siempre y cuando se garantice la libre elección de cuenta por parte de los trabajadores, transparencia en comisiones y plena interoperabilidad entre sistemas de pago.
Además, el sector cripto continúa reclamando actualizaciones tributarias, en particular sobre el Impuesto a los Créditos y Débitos que hoy aplica de manera diferenciada entre bancos y plataformas cripto, algo que promete ser tema de debate durante el año.
En materia de educación financiera, expertos proponen incorporar contenidos básicos desde la escuela secundaria, campañas públicas simples sobre productos financieros y herramientas comparativas neutrales para que los consumidores elijan con información clara. Al mismo tiempo, muchas fintech consideran que deben liderar iniciativas propias, como programas gratuitos de formación, simuladores y materiales en lenguaje accesible que reflejen transparencia y ayuden a la adopción responsable de servicios digitales.

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