El crédito privado se reacomoda: menos pesos, más dólares y un boom de los hipotecarios

El financiamiento al sector privado en moneda nacional retrocedió 1% real en agosto, en la primera caída desde marzo. ¿Qué factores influyeron?

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Resumen Ejecutivo

  • El BCRA reportó una caída real del 1% en créditos en pesos impulsada por tarjetas (-3,3%), mientras que los préstamos en dólares alcanzaron los USD 25.241 millones.
  • Los créditos hipotecarios UVA treparon 2,8% real mensual y 41,6% interanual, reforzados por una licitación del FGS de Anses por $200.000 millones para financiar viviendas.
  • La mora del sector privado escaló al 7,73%, registrando un máximo de dos décadas con un 12,94% de irregularidad en hogares y 3,61% en empresas.

El mercado de crédito argentino mostró señales contrapuestas durante agosto. Mientras el financiamiento en pesos al sector privado registró una caída real del 1%, el crédito denominado en dólares continuó expandiéndose y los préstamos hipotecarios volvieron a crecer.

Los datos surgen del Informe Monetario Mensual del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que marcó el primer retroceso real del crédito en pesos desde marzo de 2026. En términos nominales, en cambio, el volumen promedio de préstamos aumentó $1,8 billones.

El consumo fue el principal freno

La contracción estuvo concentrada principalmente en las líneas destinadas al consumo. Los préstamos de este segmento cayeron 1,9% mensual en términos reales y sin estacionalidad.

Dentro de ese universo, las tarjetas de crédito fueron las que tuvieron mayor incidencia: el financiamiento mediante tarjetas retrocedió 3,3% real respecto de julio.

Los préstamos personales, en cambio, se mantuvieron relativamente estables durante el mes.

El segmento comercial también mostró una baja, aunque de menor magnitud: cayó 0,7% real sin estacionalidad.

El comportamiento fue dispar según el instrumento. Los adelantos en cuenta corriente crecieron 1,8% real, mientras que los documentos descontados retrocedieron 2% y los documentos a sola firma bajaron 1,9%. Estas dos últimas líneas explicaron la mayor parte de la caída dentro del crédito comercial.

Los hipotecarios, en sentido contrario

La foto del sistema no fue homogénea. Los créditos con garantía real crecieron 1,1% real durante agosto, impulsados principalmente por los préstamos hipotecarios.

El financiamiento para la compra de vivienda aumentó 2,8% mensual a precios constantes y acumula más de dos años de variaciones mensuales positivas.

En la comparación interanual, el crédito hipotecario avanzó 41,6% real, con una incidencia significativa de las líneas ajustables por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA).

Los préstamos prendarios, en cambio, tuvieron una evolución negativa: cayeron 1,1% real en agosto y acumularon una reducción del 8% en los últimos doce meses.

El dato que preocupa a los bancos: la morosidad

La contracción del crédito se produjo además en un escenario de aumento de la mora.

Según cifras del BCRA analizadas por la consultora 1816, los créditos irregulares del sector privado no financiero pasaron de representar el 7,63% del total en junio al 7,73% en julio.

El deterioro alcanzó tanto a hogares como a empresas. Entre las familias, los préstamos con atrasos superiores a 90 días llegaron al 12,94%, frente al 12,77% del mes anterior.

En las compañías, la mora aumentó del 3,50% al 3,61%. De acuerdo con el informe citado, ambos niveles se encuentran en máximos de más de dos décadas.

Los dólares toman protagonismo

El contraste más marcado aparece al comparar la evolución del crédito en pesos con la del financiamiento en moneda extranjera.

Los préstamos en dólares mantienen una trayectoria de crecimiento prácticamente ininterrumpida desde enero de 2024. Durante agosto, el stock aumentó USD 258 millones y terminó el mes en USD 25.241 millones.

El crecimiento estuvo impulsado especialmente por los documentos a sola firma, utilizados en buena medida para financiar operaciones vinculadas al comercio exterior.

El Gobierno, además, busca ampliar el universo de empresas habilitadas para acceder a este tipo de financiamiento. La modificación apunta a permitir que los bancos otorguen préstamos en dólares también a compañías que no sean generadoras directas de divisas.

Según estimaciones oficiales y privadas citadas en el informe, esa ampliación podría habilitar hasta USD 6.000 millones adicionales de capacidad potencial de crédito.

El crédito todavía pesa poco sobre la economía

El stock de financiamiento en pesos al sector privado se mantuvo en torno al 9% del Producto Interno Bruto (PIB).

Al incorporar los préstamos en moneda extranjera, el ratio asciende al 12,6% del producto. La cifra representa un aumento de 0,8 puntos porcentuales frente a agosto de 2025, explicado principalmente por el avance del crédito dolarizado.

La composición del crédito, por lo tanto, empieza a mostrar una transformación: mientras el financiamiento en pesos encuentra límites en el consumo y en el deterioro de la mora, las líneas en dólares ganan espacio y los hipotecarios mantienen una dinámica expansiva.

Hay $200.000 millones para impulsar créditos hipotecarios

En este contexto, el Gobierno busca reforzar uno de los segmentos que todavía conserva dinamismo.

Este lunes se realizó una licitación por $200.000 millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses destinada a fondear a los bancos para nuevos créditos hipotecarios UVA.

La convocatoria recibió 42 propuestas de 18 bancos por un total de $258.640 millones. Finalmente, 13 entidades fueron adjudicadas por aproximadamente el 77% de ese monto.

La operación tuvo dos tramos. Uno, a un año, por $35.570,7 millones, con una remuneración equivalente a UVA más un diferencial promedio ponderado de 2,67%. El segundo, a cinco años, concentró $164.429,3 millones, con una tasa de UVA más un spread promedio ponderado de 4,94%.

Los recursos deberán destinarse a nuevos créditos hipotecarios para la adquisición de viviendas.

Un mercado de crédito cada vez más segmentado

Los datos de agosto muestran un mercado financiero con comportamientos divergentes.

El crédito en pesos perdió impulso por la caída de las líneas de consumo y comerciales, mientras que los hipotecarios mantienen una tendencia positiva. En paralelo, el financiamiento en dólares continúa ganando volumen, especialmente en operaciones vinculadas al comercio exterior.

El desafío para los bancos será sostener la expansión del crédito sin profundizar el deterioro de la calidad de las carteras. Para el Gobierno, en tanto, la apuesta pasa por ampliar el financiamiento productivo y consolidar el crédito hipotecario como uno de los motores de la recuperación del mercado financiero.

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