El mercado ganadero cerró febrero con una marcada recuperación en los valores de la hacienda con destino a faena. De acuerdo con los datos registrados en el Mercado Agroganadero (MAG), el promedio mensual del Índice de Novillo (INMAG) se ubicó en $4.461,1, lo que implica un incremento del 8,4% respecto de enero y una variación interanual del 73% en los últimos doce meses.
La mejora en el precio del novillo —categoría de referencia para la exportación y para buena parte de la industria frigorífica— consolida la tendencia alcista que comenzó a observarse a principios de año, en un contexto de oferta relativamente ajustada y recomposición de valores tras meses de atraso frente a la inflación.
Subas más firmes en livianos
Dentro del conjunto de categorías destinadas a faena, los mayores aumentos mensuales se registraron en los animales livianos. Los novillitos mostraron una suba del 10% respecto de enero, mientras que las vaquillonas avanzaron un 12% en el mismo período.
Este comportamiento responde tanto a la firmeza de la demanda interna —particularmente en cortes de consumo— como a la necesidad de la industria de asegurar volumen ante una oferta que continúa condicionada por factores climáticos y por decisiones de retención en algunos establecimientos.
En contraste, las categorías más pesadas tuvieron incrementos más moderados. En vacas y toros, las mejoras oscilaron entre el 3% y el 5% mensual, reflejando un mercado más estable y con menor presión compradora, en especial en los segmentos vinculados a exportación.
Impacto en la cadena
La suba del 8,4% en el Índice Novillo durante febrero marca un ajuste relevante en la estructura de costos de la industria frigorífica y anticipa posibles movimientos en el precio de la carne al consumidor si la tendencia se consolida en marzo.
Al mismo tiempo, el incremento interanual del 73% muestra la magnitud de la recomposición acumulada en el último año, en un escenario de alta nominalidad y volatilidad macroeconómica.
El comportamiento de la hacienda en los próximos meses estará atado a la evolución de la oferta ganadera, las condiciones climáticas y la dinámica del consumo interno y las exportaciones, variables clave para determinar si la firmeza observada en febrero se transforma en una tendencia sostenida.

Comentarios