La decisión de la CNV que puede aumentar los costos impositivos de las empresas

La eliminación de los cheques como mecanismo para ingresar o retirar fondos de cuentas comitentes lleva más operaciones al sistema bancario: detalles del impacto

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Resumen Ejecutivo

  • La CNV eliminó el uso de cheques físicos y electrónicos para ingresar o retirar fondos de las cuentas comitentes en los ALyC mediante la Resolución General 1166.
  • La bancarización obligatoria vía transferencias ampliará la recaudación nacional del impuesto al cheque, cuya percepción acumuló una caída real del 3,6% durante los primeros ocho meses de 2026.
  • Las transferencias bancarias incrementarán las retenciones provinciales anticipadas de Ingresos Brutos mediante el sistema SIRCREB, elevando la carga tributaria y los saldos a favor de las empresas.

La decisión de la Comisión Nacional de Valores (CNV) de eliminar el uso de cheques físicos y electrónicos para ingresar o retirar fondos de cuentas comitentes en el mercado de capitales puede tener consecuencias que van más allá de la operatoria financiera.

Desde ahora, las empresas que quieran mover fondos hacia o desde un Agente de Liquidación y Compensación (ALyC) deberán hacerlo mediante transferencias bancarias. La medida, establecida por la Resolución General 1166, no modifica formalmente los impuestos vigentes, pero cambia el circuito por el cual se moviliza el dinero y, con ello, puede aumentar la exposición de las empresas a distintos tributos.

Más recaudación para Nación por el impuesto al cheque

Uno de los efectos más directos alcanza al Gobierno nacional. El uso de cheques electrónicos permitía que determinadas empresas, entre ellas las pymes, movieran fondos hacia el mercado de capitales sin generar necesariamente débitos y créditos bancarios sujetos al impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque.

La alícuota general del tributo es del 0,6% sobre los créditos y otro 0,6% sobre los débitos alcanzados. Al obligar a que los fondos pasen por el sistema bancario, la nueva operatoria puede generar movimientos que antes no se producían y, por lo tanto, ampliar la base sobre la cual se aplica el impuesto, siempre que no exista una exención o tratamiento particular.

El cambio se produce, además, en un momento en que la recaudación de este impuesto viene mostrando una contracción. Según se conoció, cayó en términos reales un 11% interanual en julio y un 9% en agosto, mientras que acumuló una baja del 3,6% durante los primeros ocho meses de 2026.

En ese contexto, el cierre de esta vía alternativa para mover fondos puede contribuir a recuperar parte de la recaudación perdida, aunque el impacto final dependerá del volumen de operaciones alcanzadas y de las excepciones tributarias aplicables.

El segundo efecto: Ingresos Brutos en las provincias

El impacto sobre las provincias aparece por otra vía.

Cuando una empresa recibe fondos en una cuenta bancaria, esas acreditaciones pueden quedar alcanzadas por los mecanismos de retención de Ingresos Brutos, entre ellos el SIRCREB, que funciona como un sistema de recaudación anticipada para las jurisdicciones adheridas.

Por lo tanto, una operación que antes podía realizarse mediante un cheque electrónico sin pasar necesariamente por una cuenta bancaria puede comenzar a generar una retención de Ingresos Brutos cuando el dinero ingresa al circuito bancario.

El problema para las empresas aparece cuando esas retenciones superan el impuesto que finalmente deben pagar. En ese caso, se genera un saldo a favor que puede resultar difícil o lento de recuperar.

La relevancia fiscal para las provincias es significativa: de acuerdo expertos, Ingresos Brutos representa en promedio cerca del 80% de los recursos propios de las provincias. Esto convierte cualquier modificación que amplíe o adelante la percepción del tributo en un factor relevante para las cuentas provinciales.

Un cambio que puede trasladar costos al sector privado

Así, la modificación de la CNV genera un circuito con tres actores.

Para Nación, el mayor uso del sistema bancario puede significar una mayor recaudación del impuesto al cheque.

Para las provincias, el efecto puede aparecer a través de mayores retenciones de Ingresos Brutos sobre los movimientos bancarios.

Para las empresas, especialmente aquellas que utilizan intensivamente el mercado de capitales para administrar su liquidez, el resultado puede ser un aumento de la carga tributaria efectiva o una mayor acumulación de saldos a favor.

El punto de fondo: recaudación versus costo financiero

La discusión no se limita entonces a si las empresas podrán seguir utilizando cheques en el mercado de capitales. La cuestión central es cómo cambia la circulación del dinero y quién absorbe el costo de ese cambio.

La CNV sostiene que la modificación apunta a dar mayor certeza sobre las modalidades de pago y los procedimientos de control para la recepción y entrega de fondos de los clientes de los ALyC. La resolución, además, no impide la negociación de cheques de pago diferido: modifica específicamente su utilización para ingresar o retirar fondos de las cuentas de los clientes.

El resultado puede ser un efecto fiscal indirecto: una misma operación financiera que antes podía mantenerse fuera del circuito bancario pasa a generar movimientos sujetos a mecanismos de recaudación nacional y provincial.

En un escenario de presión sobre los recursos públicos, la medida adquiere así una dimensión adicional. Para Nación, puede representar una vía para recomponer recaudación a través del impuesto al cheque; para las provincias, puede incrementar la recaudación anticipada de Ingresos Brutos; y para las empresas, puede significar mayores costos impositivos y financieros o la generación de nuevos saldos a favor.

La magnitud definitiva del efecto dependerá, sin embargo, del volumen de operaciones que migren efectivamente hacia las transferencias bancarias y del tratamiento tributario que corresponda en cada caso.

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