La tasa de EEUU se dispara y golpea a Argentina: qué puede pasar con los bonos y el riesgo país

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años trepó hasta 5,11%, un nivel que no se veía desde 2007. El movimiento volvió a golpear a los activos argentinos y llevó al riesgo país a 566 puntos

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La suba de las tasas de referencia en Estados Unidos volvió a modificar el escenario para los mercados emergentes. Con los inversores exigiendo mayores rendimientos por los activos considerados de riesgo, los bonos argentinos profundizaron sus pérdidas y el riesgo país alcanzó su nivel más alto en cinco meses.

El movimiento se produjo en un contexto internacional marcado además por la recuperación del precio del petróleo y la incertidumbre en torno al conflicto en Medio Oriente.

El bono de EE.UU. vuelve a marcar el ritmo de los mercados

El rendimiento del Treasury a 10 años avanzó más de 16 puntos básicos hasta alcanzar el 5,11%, con un máximo intradiario de 5,13%.

Se trata de niveles que no se registraban desde 2007 y que tienen un impacto directo sobre los mercados globales: cuanto mayor es el rendimiento de la deuda estadounidense, mayor suele ser la exigencia de los inversores para mantener posiciones en activos de países emergentes.

Además, las expectativas de una nueva suba de tasas de interés en octubre aumentaron entre los operadores del mercado.

Los bonos argentinos sintieron el impacto

La presión externa tuvo un reflejo inmediato en la deuda argentina.

Los bonos en dólares acumularon su octava jornada consecutiva de bajas, con las mayores caídas concentradas en los títulos de mayor duración.

Entre los Bonares, el AL35 cayó 2,5% y el AE38 retrocedió 1,7%. En los Globales, el GD29 perdió 2% y el GD35 bajó 1,4%.

Como consecuencia, el riesgo país elaborado por JP Morgan avanzó más de 2% hasta los 566 puntos básicos, su nivel más elevado en cinco meses.

¿Por qué una tasa estadounidense más alta afecta a Argentina?

La explicación está en el costo de oportunidad para los inversores.

Cuando los bonos del Tesoro de Estados Unidos ofrecen rendimientos superiores al 5%, los activos argentinos deben ofrecer una rentabilidad adicional para compensar el mayor riesgo.

En otras palabras, si aumenta el rendimiento que paga el activo considerado de menor riesgo, también aumenta la tasa que el mercado exige a economías con mayor percepción de riesgo.

Este mecanismo puede traducirse en mayores costos de financiamiento y en una presión adicional sobre los precios de los bonos argentinos.

Wall Street también reaccionó a la suba de tasas

El impacto no quedó limitado a los mercados emergentes.

Los principales índices de Wall Street cerraron en terreno negativo: el Nasdaq cayó 1,2%, el S&P 500 perdió 0,7% y el Dow Jones retrocedió 0,6%.

Las acciones tecnológicas estuvieron entre las más afectadas por el movimiento de las tasas, mientras que el petróleo volvió a sumar presión sobre las expectativas de inflación.

El Brent avanzó 3,9% hasta los u$s 103,14 por barril, mientras que el WTI se ubicó cerca de los u$s 91,84.

Petróleo, inflación y geopolítica: un nuevo frente de riesgo

El escenario internacional agrega otro elemento de incertidumbre.

La recuperación del precio del petróleo se produjo mientras continúan las tensiones en Medio Oriente y no se consolida una expectativa clara de una tregua.

Para los mercados, un petróleo más caro puede generar nuevas presiones inflacionarias y dificultar una eventual relajación de la política monetaria estadounidense.

Barclays, citado por El Cronista, señaló que persisten riesgos vinculados a la política comercial estadounidense y a la duración del conflicto con Irán.

Argentina enfrenta el escenario desde una posición sensible

En el mercado local, las acciones también acompañaron la tendencia negativa.

El índice S&P Merval cayó 0,9% y acumuló cuatro ruedas consecutivas en baja. Los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York mostraron un comportamiento mayoritariamente negativo.

Entre los bancos, Grupo Supervielle perdió 4%. YPF, en cambio, avanzó 1%, favorecida por la recuperación del precio del petróleo.

La próxima señal estará en la economía argentina

Con el frente financiero nuevamente condicionado por las variables internacionales, la atención del mercado se traslada ahora a los datos de la economía doméstica.

El INDEC difundirá los datos de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre y el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio.

Ambos indicadores serán seguidos de cerca por los inversores porque permitirán evaluar la evolución de los ingresos de los hogares y el ritmo de recuperación de la actividad.

La clave para los próximos días

El mercado argentino deberá absorber simultáneamente un escenario externo más exigente y las señales que surjan de la economía local.

Con el Treasury a 10 años por encima del 5%, el petróleo nuevamente en niveles elevados y el riesgo país en 566 puntos, el costo del financiamiento seguirá siendo uno de los principales focos de atención para los inversores argentinos.

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