Un gigante lácteo santafesino concretó la compra total de una emblemática firma cordobesa

Lácteos La Ramada adquirió el cien por ciento de la empresa "La Lácteo" y proyecta procesar más de un millón de litros diarios para fines de 2026

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Resumen Ejecutivo

  • Lácteos La Ramada adquirió el 100% de la marca La Lácteo, fortaleciendo su estrategia de expansión regional y consolidando su presencia en el consumo masivo.
  • La operación incluyó exclusivamente la propiedad de la marca, excluyendo la estructura societaria concursada de La Lácteo SA y sus firmas secundarias.
  • Con inversiones en Franck y Villa del Rosario, la empresa proyecta procesar 1,05 millones de litros diarios de leche hacia fines de 2026.
  • La maniobra integra la producción primaria propia con nueva capacidad industrial para leche UHT, quesos y dulce de leche en góndolas nacionales.

La consolidación de los grupos agroindustriales santafesinos marca el pulso de la agenda económica regional. En este escenario, la empresa Lácteos La Ramada dio un golpe de timón determinante al quedarse con el 100% de la icónica marca cordobesa La Lácteo, completando una jugada corporativa iniciada el año pasado.

Las negociaciones formales comenzaron a mediados de año y se cerraron definitivamente cuando el registro de la marca pasó a titularidad de la compañía fundada por la familia Gonella. Con este traspaso, la firma fortalece de manera directa su posicionamiento en el competitivo segmento del consumo masivo.

Es fundamental precisar el alcance del acuerdo: la transacción involucra en forma exclusiva la propiedad de la etiqueta comercial. Quedó completamente al margen la firma La Lácteo SA, sociedad que arrastra un concurso de acreedores desde 2018, como así también sus marcas complementarias Diáfana, Lactis y Pitey.

Este paso representa el cierre de una arquitectura de negocios diseñada en dos etapas. En 2025, el grupo radicado en Santa Fe adquirió los activos fijos de la planta industrial ubicados en Villa del Rosario, Córdoba, junto con una licencia temporal. Ahora, la compra definitiva del activo intangible otorga previsibilidad absoluta a largo plazo.

En términos de gestión empresarial, esta maniobra ejemplifica la diferencia entre operar la capacidad productiva y dominar el brand equity. Adquirir los fierros permite fabricar, pero poseer la marca consolida el canal de distribución y garantiza la lealtad del consumidor final en las góndolas de los grandes centros urbanos.

En referencia a la transacción, Carlos Gonella, presidente de Lácteos La Ramada, sintetizó la trascendencia del hito: "Esta adquisición representa un paso estratégico para Lácteos La Ramada. Primero incorporamos una planta que nos permitió ampliar nuestra capacidad productiva y sumar nuevas categorías. Hoy damos un paso más al incorporar definitivamente una marca reconocida y de larga trayectoria".

Capacidad de procesamiento y salto operativo

La adquisición comercial coincide con un ambicioso programa de inversión en infraestructura. En la planta santafesina de Franck, donde actualmente operan con una capacidad de 500.000 litros diarios enfocados en leche en polvo, la firma alista la puesta en marcha de una nueva línea de envasado de leche UHT para sumar 250.000 litros diarios adicionales.

Paralelamente, las instalaciones de Villa del Rosario se encuentran en pleno proceso de readecuación técnica para alcanzar una capacidad de procesamiento de 300.000 litros diarios antes de fin de año. Este esquema dual engranará una masa crítica de producción coordinada estratégicamente entre ambas provincias.

El número consolidado evidencia la magnitud del salto industrial. La compañía proyecta cerrar el año 2026 con una capacidad operativa total para procesar 1,05 millones de litros de leche por día, cifra que duplica holgadamente los 500.000 litros diarios que manejaba a mediados del ciclo 2025.

Actualmente, el grupo emplea a más de 200 trabajadores directos entre sus distintos centros operativos. Esta expansión física y laboral dinamiza no solo la cuenca lechera central, sino también la cadena logística que conecta los centros de producción con los nodos comerciales de Rosario y las principales ciudades de la región.

El origen de este desarrollo empresarial se remonta a 1967, cuando la familia Gonella inició sus operaciones en suelo santafesino con un modesto rodeo lechero. Con el correr de las décadas, la firma construyó un modelo de integración vertical que abarca más de 5.000 hectáreas agrícolas y una producción primaria propia de 150.000 litros diarios.

Fue recién en 2012 cuando decidieron crear formalmente Lácteos La Ramada para procesar directamente su materia prima. La integración posterior entre el eslabón primario, la capacidad de secado e hidratación, y la elaboración de fluidos envasados constituye una barrera defensiva frente a las volatilidades de precios del sector lácteo.

Al reactivar infraestructura fabril en Córdoba y respaldarla con marcas históricas, la organización consolida un modelo replicable de recupero de activos sin cargar con pasivos financieros preexistentes. Esta focalización operativa permite concentrar recursos de capital en la optimización tecnológica de las plantas y en el desarrollo de canales comerciales.

La combinación de la capacidad envasadora UHT en Santa Fe y la elaboración de quesos y dulce de leche en la planta cordobesa configura una oferta diversificada de alto volumen. El grupo busca disputar posiciones clave frente a los jugadores tradicionales del mercado lácteo nacional.

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