La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM Rosario) advirtió que la industria metalúrgica de la ciudad y la región enfrenta un panorama crítico luego de tres años consecutivos de retrocesos en actividad y empleo, con efectos que se extienden al entramado productivo local.
Caída sostenida de la actividad
Según el último informe Actualidad Metalúrgica – Región Rosario, la facturación real del sector metalúrgico cayó un 9% en 2025 en comparación con el año anterior, aun frente a un bajo nivel de comparación, y se ubica 36,3% por debajo de los niveles de 2022. Esta caída refleja la profundidad del proceso recesivo que atraviesa no solo la industria metalúrgica, sino la industria manufacturera en su conjunto en la ciudad.
La industria manufacturera de Rosario en general registró en 2025 una contracción real de casi 9%, impacto que se traduce en una menor producción, menor consumo interno y presión sobre sectores vinculados como comercio, servicios y logística.
Factores estructurales del retroceso
* Debilidad de la demanda interna, con menor consumo de bienes producidos localmente.
* Crecimiento de las importaciones, que sustituyen producción nacional incluso en bienes de capital, presionando la competitividad de las fábricas locales.
* Elevado costo financiero, con tasas por encima de la inflación que encarece la producción y la inversión.
* Ausencia de una política industrial activa que contemple las necesidades de las PyMEs y las especificidades regionales.
Estos factores coinciden con alertas recientes de otras entidades empresariales, como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), que en reuniones realizadas en Rosario destacaron la caída de actividad y el impacto en producción y empleo.
Impacto sobre empleo y capacidad instalada
A nivel nacional, la utilización de la capacidad instalada en la industria metalúrgica se ubicó en 38,9%, uno de los niveles más bajos de los últimos años, lo que evidencia el subutilizado potencial productivo de las fábricas.
En paralelo, el empleo en unidades metalúrgicas sigue en retroceso. Según estimaciones sectoriales, desde fines de 2023 se perdieron miles de puestos de trabajo en el sector y numerosos establecimientos debieron reducir su actividad o cerrar, debilitando aún más el entramado productivo regional. Informes locales señalan que solo en Rosario se habrían perdido unos 1.300 empleos industriales en los últimos dos años debido al contexto adverso, mientras que a nivel nacional se registran decenas de miles de puestos menos en la industria metalúrgica.
Una industria estratégica en juego
La AIM Rosario remarca que la industria metalúrgica es un pilar estratégico de la economía regional y nacional, con fuerte integración en cadenas de valor esenciales para la construcción, la maquinaria agrícola, la automotriz y otros sectores. Señalan que sostener esta actividad requiere condiciones de competitividad, acceso al financiamiento, reglas claras y una política industrial a largo plazo que promueva producción, empleo e inversión locales.
¿Qué está en juego?
La crisis metalúrgica no solo implica números negativos en facturación o producción; también repercute en empleos, consumo y la viabilidad de proveedores y sectores asociados. La falta de recuperación en el mercado interno, la presión de importaciones y los costos financieros siguen siendo desafíos que, si no se abordan, dificultan cualquier repunte sostenido de la actividad.

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