Milei cruzó a empresarios y rechazó que exista una economía partida en K: quién crece y quién espera

El discurso de Javier Milei en la Bolsa de Comercio reavivó la discusión sobre por qué el agro, la energía y la minería crecen mientras el comercio, la industria y la construcción siguen esperando la reactivación

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Resumen Ejecutivo

  • Javier Milei rechazó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires la idea de una "economía en K" y cuestionó a los economistas que marcan ritmos de crecimiento distintos entre sectores.
  • Empresarios del comercio, la industria y la construcción reclaman medidas de reactivación y crédito; dicen percibir "resistencia oficial" para avanzar.
  • El Gobierno postergó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) hasta el 1° de noviembre de 2026 y anticipa proyectos de desregulación inmobiliaria, de capitales y seguros.
  • En Santa Fe la brecha es nítida: el agro y la agroindustria del Gran Rosario traccionan, mientras el comercio y la industria local esperan señales.

La discusión sobre la economía en K volvió al centro de la escena y toca de lleno a las empresas en Santa Fe. En el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Javier Milei negó que la actividad crezca a dos velocidades y cuestionó a los economistas que sostienen esa tesis. Del otro lado, referentes del comercio, la industria y la construcción escucharon el discurso desde las primeras filas.

El Presidente fue más allá de la teoría. Comparó a los sectores que piden protección con un fabricante de velas que, en lugar de competir con las lámparas, corre a pedirle un favor a un político. "Se acabó la joda de los parásitos protegidos", lanzó ante los principales referentes empresarios del país, entre ellos los del G6.

Qué es la economía en K y por qué le importa a las empresas

La metáfora es simple. Una economía en "K" crece partida en dos ramas que se abren: por arriba, los sectores atados al mundo —agro, energía y minería— empujan fuerte; por abajo, los que dependen del bolsillo local —comercio, industria y construcción— quedan planchados. No todos suben la misma escalera al mismo tiempo.

Para la provincia, el contraste no es abstracto. El cordón agroexportador del Gran Rosario concentra inversiones millonarias —como la nueva planta de molienda que Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas levantan en Timbúes. Ese es el brazo largo de la K.

El brazo corto es el que preocupa. Buena parte del entramado santafesino son pymes de comercio, metalmecánica liviana y construcción que venden puertas adentro, donde el consumo todavía no despega. Los números de la actividad económica provincial vienen marcando esa distancia entre lo que se exporta y lo que abastece al mercado interno.

La bronca se leyó en los pasillos. Un empresario de peso, presente en el acto, resumió el malestar: "Habla de la economía en K, cuando el Gobierno debería lanzar medidas para los sectores que están en la 'patita', que son el comercio, la industria y la construcción". La misma voz admitió que hay negociaciones para reactivar el crédito, aunque perciben resistencia oficial.

Desregulación, crédito y el FAL: lo que viene y lo que se frenó

Milei anticipó que enviará al Congreso proyectos para desregular el mercado inmobiliario, el de capitales y el de seguros. Un funcionario que participó en la redacción describió el título sobre mercado de capitales como "una ley ómnibus en sí misma". La letra chica, por ahora, se guarda bajo llave hasta el anuncio formal.

En paralelo, quedó en suspenso una pieza clave del esquema de Luis Caputo: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), pensado para acompañar la transición de trabajadores entre empleos. El Gobierno lo postergó hasta el 1° de noviembre de 2026 por su costo fiscal, y dentro del oficialismo ya admiten que podría demorarse otra vez si la recaudación no mejora.

El crédito es el otro nudo. Sin financiamiento accesible, la pyme que quiere renovar una máquina o sostener capital de trabajo queda a pie. No sería la primera vez que la región discute cómo destrabar el acceso al crédito para las pymes sin espalda financiera. A eso se suma un dato incómodo: la informalidad laboral trepó al 43,6% en el primer trimestre, señal de que el empleo registrado todavía no reacciona.

Frente a ese tablero, las empresas que mejor navegan la K suelen jugar en dos canchas a la vez. Diversificar hacia la proveeduría del agro, integrarse a cadenas exportadoras o radicarse en polos con infraestructura —como los nuevos parques industriales de la región— aparecen como caminos para correrse del brazo que no crece. La foto de hoy premia a quien mira para afuera.

¿Qué es la economía en K?

Es una forma de describir un crecimiento desparejo, donde algunos sectores —típicamente agro, energía y minería— se expanden con fuerza mientras otros ligados al consumo interno, como comercio, industria y construcción, quedan estancados o en caída.

¿Qué sectores traccionan y cuáles quedan rezagados en Santa Fe?

El agro, la agroindustria y la maquinaria agrícola del Gran Rosario lideran, apalancados por la exportación. El comercio minorista, la construcción privada y parte de la industria orientada al mercado local son los que más esperan una reactivación del consumo y del crédito.

¿Qué es el FAL y cuándo entraría en vigencia?

El Fondo de Asistencia Laboral es un mecanismo para financiar la transición de trabajadores entre empleos en el marco de las reformas. Su puesta en marcha fue postergada hasta el 1° de noviembre de 2026 y podría demorarse si no mejoran los ingresos fiscales.

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