Rosario necesitó apenas siete meses para superar todos los concursos y acuerdos preventivos registrados durante el año pasado. Entre el 1° de febrero y el 31 de agosto de 2026, la sede judicial recibió 73 ingresos de esa categoría, contra 27 en el mismo período de 2025: un salto del 170,4%. El número ya dejó atrás los 58 de todo el año anterior y quedó a seis de los 79 de 2020, el mayor registro anual de la serie disponible.
Los datos de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, a los que accedió Ecos365, muestran que el aumento no se limita a Rosario. En toda la provincia, los ingresos por quiebras crecieron 74,3% y los concursos preventivos y acuerdos preventivos extrajudiciales (APE), 169%. La suma de ambas categorías pasó de 1.094 a 1.989 registros: 895 más que un año antes, un incremento del 81,8%.
La comparación requiere una precisión desde el comienzo: se cuentan ingresos judiciales, no empresas cerradas ni quiebras necesariamente decretadas. Los registros incluyen solicitudes de propia quiebra y pedidos de quiebra, y no distinguen sistemáticamente personas humanas de sociedades. Tampoco las sedes judiciales coinciden necesariamente con los límites de cada municipio. Todas las variaciones interanuales de 2026 corresponden al mismo período de siete meses, de febrero a agosto.
Con esas delimitaciones, el cambio de escala es contundente. Los 234 ingresos provinciales de concursos y APE de 2026 ya superan el total de cualquiera de los seis años completos anteriores. En 2025 habían sido 193. Las quiebras, por su parte, llegaron a 1.755, contra 1.007 un año antes, y equivalen al 84,5% de las 2.077 de todo 2025.
La suma de ambas categorías en siete meses representa el 87,6% del volumen de todo el año pasado. No alcanza para anticipar cómo cerrará diciembre, pero sí para establecer que la presión sobre los tribunales volvió a aumentar después de un 2025 que ya había marcado un quiebre en la tendencia.
Hasta 2024, la trayectoria provincial era otra. En 2020 se habían registrado 1.090 ingresos por quiebras y 167 preventivos y APE, un total de 1.257. El volumen conjunto bajó a 1.112 en 2021, a 1.064 en 2022 y a 936 en 2023. En 2024 llegó a 914, con 762 quiebras y 152 preventivos.
El giro se produjo en 2025: 2.077 ingresos por quiebras y 193 preventivos llevaron el total a 2.270, un salto del 148,4% frente al año anterior. Las quiebras aumentaron 172,6%; la categoría preventiva, 27%. La baja de los años anteriores quedó atrás y 2026 profundizó el movimiento. En apenas dos años, los ingresos por quiebras se multiplicaron por 4 y los preventivos, por 3.
En Rosario, sin embargo, las dos categorías avanzan a velocidades distintas. Los ingresos por quiebras pasaron de 133 a 176, un aumento del 32,3%, bastante menor al provincial. Los concursos y APE, en cambio, subieron de 27 a 73. En conjunto, la sede pasó de 160 a 249 registros, un incremento del 55,6%.
Además, el aumento no responde a un solo mes. Un análisis de Ecos365 sobre las fechas de inicio registradas en la base detallada muestra entre siete y doce ingresos preventivos mensuales durante el período de 2026. En los mismos meses de 2025, el máximo había sido cinco. Incluso el mes con menos presentaciones de este año superó al de mayor volumen del anterior.
La lectura de las carátulas aporta otra aproximación: alrededor de 23 de los 73 registros preventivos rosarinos presentan denominaciones societarias, como SA, SRL o SAS. Es casi un tercio. Se trata de una identificación orientativa, no de una clasificación oficial del tipo de deudor. La ausencia de una sigla tampoco permite concluir, por sí sola, que todos los demás casos correspondan a personas humanas ni establecer si desarrollan una actividad comercial.
En las quiebras rosarinas sí aparece un cambio claro en la clasificación de los trámites. La base registra 98 solicitudes de propia quiebra en 2026, frente a 50 en el mismo período de 2025. Su participación dentro de los ingresos de esa categoría pasa del 37,6% al 55,7%. Los registros clasificados como pedido de quiebra se mantienen mucho más estables: de 50 a 53. El resto aparece bajo denominaciones generales de quiebra o quiebras.
Rosario concentra el 31,2% de los preventivos provinciales, prácticamente la misma participación que un año antes, cuando reunía el 31%. Su peso en las quiebras, en cambio, baja del 13,2% al 10%, porque otras sedes crecieron más rápido. Dentro de los ingresos rosarinos, los preventivos representan el 29,3%; en Santa Fe capital, apenas el 6,2%. Son composiciones distintas de la actividad judicial, no una medida de las posibilidades de recuperación de los deudores.
Los concursos región por región
Al ampliar la mirada a toda la circunscripción de Rosario, que incluye San Lorenzo, Cañada de Gómez, Casilda y Villa Constitución, las quiebras pasan de 146 a 195, un incremento del 33,6%. Los preventivos crecen de 30 a 82, un 173,3%.
Santa Fe capital explica buena parte de la magnitud provincial. Su sede recibió 1.305 ingresos por quiebras, frente a 737 en febrero-agosto de 2025: 77,1% más. Concentra el 74,4% del total provincial y aporta 568 de los 748 registros adicionales de esa categoría. Es decir, explica el 75,9% del aumento.
También crecen sus preventivos. Pasan de 29 a 86 en el período comparable, un aumento del 196,6%. Esos 86 registros ya superan los 68 de todo 2025 y los 72 de 2024.
En la base detallada, 855 de las 1.305 entradas de quiebras de la capital están clasificadas como solicitudes de propia quiebra: el 65,5%.
Aun descontando el enorme peso de la capital, la expansión sigue siendo fuerte. En el resto de la provincia, las quiebras aumentan 66,7% y los preventivos, 155,2%. Si además se excluye Rosario, las demás sedes duplican las quiebras, de 137 a 274, y pasan de 31 a 75 preventivos, una suba del 141,9%. Entre Santa Fe y Rosario concentran el 84,4% de las quiebras y el 67,9% de los preventivos de 2026, pero el crecimiento se extiende mucho más allá de ambas.
Reconquista es uno de los focos más relevantes. Las quiebras pasan de 40 a 85, un aumento del 112,5%, y los preventivos, de 10 a 37, un 270%. Estos últimos más que duplican los 18 de todo 2025, que eran el máximo anual de esa sede en la serie desde 2020.
San Lorenzo presenta un aumento menor en cantidad, pero significativo para su propia trayectoria. Las quiebras pasan de doce a dieciocho, un 50%, y los preventivos, de uno a seis. Las dieciocho quiebras de San Lorenzo ya equivalen al 81,8% de las 22 registradas durante todo 2025.
En el sur provincial, la sede Venado Tuerto pasa de cuatro a trece quiebras, un 225%, y de ningún preventivo a cuatro. Toda su circunscripción, que incluye Firmat, Melincué y Rufino, sube de siete a 21 quiebras y de cinco a catorce preventivos. Estos últimos ya superan el máximo anual del período 2020-2025, que había sido trece.
Rafaela aporta una diferencia. Sus quiebras aumentan de nueve a catorce, un 55,6%, pero los preventivos bajan de cuatro a tres. Entre las seis sedes principales aquí comparadas —Santa Fe, Rosario, Reconquista, San Lorenzo, Venado Tuerto y Rafaela— es la única con una disminución en esa última categoría.
Fuera de la capital, las otras sedes de la circunscripción de Santa Fe casi duplican sus quiebras: pasan de 50 a 98, un 96%. San Justo sube de catorce a 33 quiebras y de uno a tres preventivos; San Javier, de 21 a 40 y de uno a dos; Esperanza, de quince a veinte y de dos a tres. San Jorge pasa de ninguna quiebra a cinco, mientras sus preventivos bajan de cuatro a uno.
Para este trabajo, Ecos365 tomó los totales de los cuadros resumidos de la Corte y utilizó la base detallada para explorar la distribución mensual y la clasificación de los trámites. Lo que las estadísticas todavía no permiten responder es cuánto pasivo está involucrado, cuántos empleos dependen de esos procesos, qué actividades concentran las dificultades o cuántas solicitudes terminaron en una quiebra decretada. Tampoco permiten atribuir el salto a una causa económica específica.
Sí dejan una señal concreta para Rosario: en 2026, los ingresos preventivos no solo aumentaron; se mantuvieron por encima de los del año anterior todos los meses y en siete meses superaron el total de 2025.

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