Marcelo Lázaro Jaime Zilberman, Marcelo Araujo, rompió todas las estructuras del relato de fútbol en televisión. Junto con Enrique Macaya Márquez construyeron la dupla más famosa de los finales de los 80 y los 90 en Fútbol de Primera.

Menemista confeso, muy cercano al poder político de esos tiempos, supo aliarse al kirchnerismo en los 2000 para transformarse en la figura principal de Fútbol para Todos.

Al margen de sus vaivenes políticos, por los que fue fuertemente cuestionado, Araujo representa un estilo de relato desestructurado que nació con él y marcó a las generaciones posteriores, inclusive en la actualidad. 

Su desenfado lo llevó a convivir a la perfección con Macaya Márquez, quien siempre fue un comentarista alejado de las grandilocuencias a las que lo arrastró Araujo.

Su legado profesional es la prueba más acabada que fue propietario de un estilo único capaz dejar una transmisión en pleno relato, endiosar al Burrito Ortega o sugerirle a Diego en qué ángulo colocar un tiro libre.

Por estas horas se reproducen masivamente por todos los medios sus relatos que demuestran una marca indeleble, inconfundible y, a pesar de los intentos, inimitable.