El melanoma es uno de los cánceres de piel más agresivos y, aunque suele asociarse al verano y a los días de calor, especialistas advierten que la exposición solar durante el invierno también puede representar un riesgo cuando no se toman medidas de protección adecuadas. La falsa sensación de que el sol “no quema” en los días fríos lleva a muchas personas a abandonar hábitos de cuidado esenciales.

Este tipo de cáncer se origina en los melanocitos, las células encargadas de producir melanina, el pigmento que da color a la piel, el cabello y los ojos. Si bien es menos frecuente que otros tumores cutáneos, tiene una alta capacidad de diseminarse a otras partes del cuerpo cuando no se detecta a tiempo.

Según datos del Observatorio Global del Cáncer, el melanoma se encuentra entre los 20 cánceres más frecuentes de Argentina y su incidencia continúa vinculada principalmente a la exposición a la radiación ultravioleta (UV). Además, especialistas señalan que fenómenos asociados al cambio climático también podrían influir en el aumento de casos.

La clave de la prevención radica en la fotoprotección integral”, explicó la doctora Graciela Manzur, jefa de la División Dermatología del Hospital de Clínicas. La especialista recordó que, incluso durante el invierno, es importante evitar la exposición solar intensa entre las 10 y las 16 horas y utilizar protección adecuada cada vez que se permanece al aire libre.

Entre las principales recomendaciones se encuentran el uso diario de protector solar con FPS superior a 50, ropa que cubra la piel, sombreros y anteojos con filtro UV. Además, la dermatóloga remarcó que el protector debe colocarse media hora antes de la exposición solar, sobre piel seca y en cantidad suficiente para garantizar su efectividad.

Los datos de la Sociedad Argentina de Dermatología muestran que todavía existe una baja conciencia sobre estos cuidados. El 72% de las mujeres utiliza protector solar, mientras que en los hombres el porcentaje desciende al 53%. La diferencia también se observa en el uso diario, ya que solo el 20% de los hombres se protege todos los días, frente al 33% de las mujeres.

La especialista también advirtió que el cáncer de piel puede afectar a cualquier persona, independientemente de la edad o el género, aunque las pieles claras presentan mayor predisposición. Sin embargo, aclaró que las personas con tonos de piel más oscuros también pueden desarrollar melanomas, incluso en zonas que no suelen exponerse al sol.

Detectar el melanoma de manera temprana es fundamental para mejorar las posibilidades de curación. Los médicos recomiendan prestar atención a lunares nuevos o a cambios en manchas ya existentes mediante la regla ABCDE: asimetría, bordes irregulares, color desigual, diámetro mayor a seis milímetros y evolución o cambios con el tiempo. Además, remarcan la importancia de realizar controles dermatológicos periódicos para identificar lesiones sospechosas en etapas iniciales.

Fuente: Agencia NA.