Promesas oficiales: ¿qué reglas de juego necesita el agro para ser más competitivo?

El Gobierno está enfocado en una serie de acciones pensadas para reducir costos y simplificar la relación entre el sector primario y el Estado. ¿Cuáles son?

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El Congreso Aapresid 2026 comenzó con una agenda centrada en los desafíos productivos y económicos del agro. Uno de los primeros paneles reunió al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Sergio Iraeta, y al secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Fariña, quienes analizaron qué condiciones necesita el sector para ganar competitividad.

La charla, moderada por el economista Gustavo "Lacha" Lazzari, estuvo enfocada en el proceso de desregulación que impulsa el Gobierno y en las medidas orientadas a reducir costos y simplificar la relación entre el Estado y los productores.

Menos regulaciones y revisión de normas

Durante el encuentro, Fariña explicó que el Gobierno trabaja sobre dos frentes. Por un lado, en el ordenamiento y revisión de la normativa vigente mediante un digesto que busca identificar aquellas regulaciones con mayor impacto sobre la actividad agropecuaria.

Según detalló, las normas están siendo clasificadas por temáticas para eliminar aquellas que ya no cumplen una función y redefinir el rol del Estado. Como ejemplo, mencionó que durante el último mes fueron derogadas 50 normas del Senasa, muchas de ellas con criterios que, según afirmó, trataban al productor como un potencial infractor.

En paralelo, indicó que también se avanza sobre cuestiones estructurales vinculadas con los costos logísticos y la carga impositiva, factores considerados determinantes para mejorar la competitividad.

Un cambio en la relación entre el Estado y el productor

Para Iraeta, este proceso representa un cambio de enfoque en la gestión pública.

El funcionario sostuvo que el objetivo ya no será generar nuevas regulaciones de manera permanente, sino revisar que las existentes tengan sentido y respondan a necesidades concretas.

En ese marco, remarcó que hoy los productores cuentan con un escenario de mayor previsibilidad, al considerar que la actual administración no impulsará restricciones a las exportaciones de carne, fideicomisos para intervenir mercados ni controles de precios.

Según explicó, esas definiciones generan un contexto más favorable para planificar inversiones y tomar decisiones productivas de largo plazo.

Retenciones y competitividad

Iraeta también volvió a referirse a la baja gradual de los derechos de exportación, señalando que el compromiso asumido por el Gobierno constituye una señal positiva para el sector.

En el tramo final del panel, vinculó la competitividad del agro argentino con las políticas aplicadas durante las últimas décadas y sostuvo que, pese a ese contexto, los productores lograron desarrollar una elevada capacidad de adaptación.

Como ejemplo, mencionó las negociaciones comerciales con la Unión Europea, donde —según indicó— las principales objeciones provinieron de productores europeos, lo que interpretó como una demostración de la competitividad alcanzada por el agro argentino.

Finalmente, aseguró que la previsibilidad sobre las políticas públicas modifica las expectativas de los productores y genera un mayor incentivo para sembrar, invertir y planificar la actividad.

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