El consumo de carne de cerdo en Argentina continúa consolidando su crecimiento y ya muestra un incremento del 9% en el último año, según datos difundidos por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA). El sector porcino mantiene además una expansión sostenida de la producción, que creció un 24% en los últimos cinco años.
La actividad viene mostrando una evolución positiva desde hace más de una década, impulsada por cambios en los hábitos de consumo, mejoras en eficiencia productiva y una mayor presencia de cortes porcinos en supermercados y carnicerías.
Uno de los factores que favoreció el aumento del consumo fue el comportamiento de los precios. En el último año, la carne de cerdo aumentó nueve puntos porcentuales menos que la inflación, una diferencia que le permitió ganar competitividad frente a otras proteínas, especialmente la carne vacuna.
Desde el sector destacan que esta brecha de precios ayudó a sostener la demanda interna en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y cambios en las decisiones de compra de las familias argentinas.
Sin embargo, la actividad también enfrenta señales de alerta vinculadas a la rentabilidad. FADA señaló que en el último año se necesitaron más kilos de cerdo para comprar cada kilo de maíz, una relación clave para el negocio porcino debido al peso que tiene la alimentación animal dentro de los costos de producción.
El deterioro de esa ecuación impacta directamente sobre los márgenes de los productores, especialmente en establecimientos pequeños y medianos que dependen en mayor medida de los costos del alimento balanceado.
En cuanto al nivel de actividad, la faena porcina se ubicó un 6% por encima del año anterior, aunque mostró una caída del 6,4% respecto al mes pasado. Los datos reflejan un sector con crecimiento estructural, pero todavía atravesado por fuertes fluctuaciones productivas y económicas.
A pesar de los vaivenes, la cadena porcina continúa posicionándose como una de las actividades ganaderas con mayor potencial de expansión en Argentina, tanto por el crecimiento del mercado interno como por las oportunidades de exportación y agregado de valor.
Desde distintos actores del sector sostienen que la estabilidad macroeconómica, el acceso al financiamiento y una mejora en la relación insumo-producto serán claves para sostener el ritmo de crecimiento en los próximos años.

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