El trigo juega otro partido: humedad, clima y manejo definirán los resultados en la Zona Núcleo

Hay varios factores que ilusionan al sector. Sin embargo, los especialistas advierten que la nutrición nitrogenada será clave
 

     Comentarios
     Comentarios

La campaña triguera 2026/27 comienza con señales alentadoras para los productores de la región núcleo. De acuerdo con el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las condiciones actuales del cultivo son muy buenas y permiten proyectar una campaña con potencial para acercarse a los elevados rindes obtenidos el año pasado.

Un escenario climático que juega a favor

Las reservas de humedad continúan siendo uno de los principales activos del cultivo. Si bien la primera quincena de julio registró un balance de precipitaciones inferior al promedio, la disponibilidad de agua en los perfiles todavía resulta suficiente para sostener el desarrollo del trigo sin generar riesgos significativos para la producción.

A esto se suma un pronóstico que anticipa el retorno de las lluvias durante los próximos días y un descenso de las temperaturas, condiciones que podrían favorecer la evolución del cereal en gran parte de la región pampeana.

El Niño vuelve al centro de la escena

Otro de los factores que impulsa el optimismo es la posibilidad de transitar la campaña bajo la influencia de un evento El Niño de intensidad importante.

Históricamente, este fenómeno climático suele asociarse con una mayor disponibilidad de agua durante el ciclo del trigo. Sin embargo, los especialistas recuerdan que un exceso de precipitaciones también puede transformarse en un desafío por la aparición de enfermedades o problemas de manejo durante etapas críticas del cultivo.

El gran interrogante: ¿alcanzará el nitrógeno?

Más allá del buen estado general de los lotes, el informe advierte que la nutrición aparece como uno de los principales condicionantes para alcanzar rindes elevados.

La disponibilidad de nitrógeno será clave para sostener el potencial productivo, especialmente si el clima acompaña durante los próximos meses. En ese contexto, las decisiones de fertilización podrían marcar diferencias importantes entre lotes y definir buena parte del resultado final de la campaña.

Una campaña que recién comienza

El escenario inicial resulta favorable y genera expectativas dentro del sector, aunque todavía quedan varias etapas críticas por atravesar. Las próximas lluvias, el comportamiento del clima durante la primavera y el manejo nutricional serán variables determinantes para saber si el trigo logra repetir los destacados rendimientos registrados en la campaña anterior.

Por ahora, el cereal muestra uno de los mejores puntos de partida de los últimos años y vuelve a instalar la expectativa de una cosecha de alto nivel en la región núcleo.

Comentarios