Los mercados globales pasaron la jornada en estado de alerta absoluta, pendientes del balance trimestral de Nvidia, la empresa de mayor capitalización del planeta, cuyo valor equivale a casi ocho veces el PBI argentino. El veredicto llegó tras el cierre: ingresos por US$ 46.700 millones, un 6% más que el trimestre previo y 56% más que hace un año. Los números, aunque positivos, mantienen una duda central: ¿puede la compañía líder en Inteligencia Artificial sostener ganancias proporcionales a la gigantesca inversión que continúa realizando?
El resultado preliminar bastó para evitar un temblor mayor. Este alivio de corto plazo impidió la ruptura más temida: que estallara la tan mencionada “exuberancia irracional”, el concepto que Alan Greenspan acuñó en 1996 para describir activos con precios disparados que, tarde o temprano, terminan en crisis como las de 2000 y 2008.
El impacto es inmediato porque gran parte del mercado opera hoy apalancado, tomando crédito con tasas estadounidenses consideradas bajas en términos reales. Ese combustible empuja a la renta variable global a niveles desconocidos. Y si Nvidia, pese a la presión de más de 100 nuevos competidores serios, sigue mostrando fortaleza, la Reserva Federal tendrá un problema adicional cuando deba definir su tasa base dentro de tres semanas.
Mientras el furor por la IA siga pareciendo boom y no burbuja, los activos de riesgo global se mantendrán firmes. Eso incluye especialmente a los títulos argentinos, que exhiben uno de los “beta” más altos del mundo: suben mucho cuando lo global sube, y se precipitan aún más cuando lo global cae.
En el mercado argentino, la jornada no fue tan calma. Los dólares avanzaron levemente, en parte por compras del Tesoro; el BCRA sumó US$ 152 millones a las reservas; y las tasas de plazos fijos permanecieron en 24% anual para montos menores y 39% para depósitos grandes.
Los bonos se sostuvieron, con el riesgo país bajando a 601 puntos básicos —a un paso de perforar la línea de 600—, mientras la Bolsa retrocedió 2,2% presionada por el mal dato de comercio exterior, tensiones sindicales y un clima político espeso. Los ADR cerraron mixtos: subas del 1% al 3% en Edenor y TGS, y bajas similares en Bioceres, Galicia, Supervielle, BBVA e YPF.
Sin embargo, la criptoestrella volvió a caer: Bitcoin se desplomó 4,2% hasta US$ 88.800 y acumula 29% de caída en 45 días.
En Argentina, el frente cambiario volvió a registrar compras del Tesoro, en parte por la preocupación que generó el último dato de balanza comercial. Octubre cerró con un superávit de apenas US$ 800 millones, el más bajo en cinco meses y 9,9% menor que en octubre de 2024. Para evitar que el dólar oficial perforara los $1.400, el Tesoro actuó comprando divisas, mientras el BCRA se mantuvo al margen. El oficial cerró en $1.429,09; el blue, sin cambios, en $1.430; el MEP avanzó a $1.443; y el contado con liqui trepó a $1.481.
Los granos mostraron un mix: Chicago con fuertes caídas —especialmente en trigo— mientras Rosario reportó subas en sorgo y trigo, y bajas en soja y girasol.
En plano económico-político, continúa tomando forma el borrador de la reforma impositiva que impulsa el Gobierno. Javier Milei y varios ministros anticiparon que será uno de los grandes proyectos de la segunda etapa de gestión. El eje es un cambio profundo del régimen del IVA y la eliminación del impuesto al cheque, con impacto directo en la recaudación provincial de Ingresos Brutos. El ministro Luis Caputo explicó que el nuevo esquema dividiría el IVA entre Nación y provincias: la Nación recaudaría cerca del 9%, mientras las jurisdicciones fijarían su propio componente.
Caputo también estuvo reunido con autoridades de Adefa, en un encuentro que —igual que un año atrás— sirvió para delinear prioridades hacia 2026: reducción de la carga fiscal, eliminación de retenciones a las exportaciones y mejor acceso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi), que aún presenta trabas operativas para el sector automotor.
En el terreno empresarial, una oferta de US$ 1.000 millones presentada por el grupo GDN, liderado por Francisco de Narváez, se convirtió en la propuesta final para quedarse con Carrefour Argentina. La decisión ahora depende de la casa matriz en París, que podría aceptar, pedir mejoras o abrir negociaciones con los otros dos finalistas: Coto y el fondo Klaff Realty.
Mientras tanto, una noticia clave para importadores llegó desde el Tribunal Fiscal de la Nación, que ordenó al Fisco (Arca) resolver en 30 días la devolución del saldo a favor por Impuesto Pais solicitado por una empresa, por un total aproximado de $1.600 millones. El fallo, impulsado por Casanova Tax, podría sentar precedente para reclamos similares.
En Rosario, la reinauguración de Ringo Store en Alto Rosario marca el inicio de un ambicioso plan de expansión que incluye nuevas marcas, una línea femenina, locales modernizados y próximas aperturas en Córdoba y Buenos Aires.
Y este fin de semana, vuelve el BNA Fest, el festival itinerante del Banco Nación, que se realizará el 22 y 23 de noviembre en la Costanera Central Dorrego. Habrá actividades familiares y beneficios para usuarios de MODO BNA+, con descuentos del 25% en gastronomía y productos regionales, o 3 cuotas sin interés.
Este jueves se conocerá finalmente el detalle fino del balance de Nvidia: la magnitud real de sus ganancias y, sobre todo, su relación con el tamaño colosal de sus inversiones. Allí se verá si los semáforos globales siguen en verde o si el mercado prepara la próxima curva cerrada.

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