Investigador local revolucionó la oftalmología con el primer implante MEMS para el ojo en el mundo

Pensado para pacientes con glaucoma, consta de un pequeño dispositivo con un sensor capaz de dar aviso al celular ante algún problema. Espera el ok de Anmat para comenzar a venderlo

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El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en mayores de 60 años, y se caracteriza por un conjunto de afecciones que dañan el nervio óptico, a menudo producidas por una presión en el ojo más alta de lo normal. El efecto es tan gradual, que generalmente el paciente no lo percibe hasta que ya es demasiado tarde. Para atacar este problema, un investigador local creó el primer implante activo para el ojo en el mundo, basado en tecnología microelectromecánica (MEMS).

“La idea surgió hace 20 años, cuando hice un posdoctorado en Estados Unidos, fui tomando contacto con la oftalmología y me sorprendieron lo grandes y poco precisos que eran los implantes para personas con glaucoma”, manifestó Fabio Guarnieri, bioingeniero especializado en mecánica computacional y fundador de iMvalv.

Fue en el país del norte que por entonces conoció la nanotecnología, que permite hacer cosas muy precisas en formato minúsculo, y empezó a pensar en cómo aplicarla a su materia de interés. “Con esta tecnología (es profesor de Nanotecnologia y MEMS en la UNER), junto a la de simulación computacional, empezamos a tratar de hacer un implante más chico y preciso, capaz de contener un sensor con el cual el oftalmólogo pudiera monitorear al paciente en forma permanente”, explicó.

Al ser tan pequeño, este implante puede colocarse debajo del párpado sin que se note a la vista ni cause molestias a la persona"

Con esa idea en mente, fue puliendo el proyecto en sus años como investigador del Conicet, hasta que junto a un socio creó la empresa en 2017, y logró una patente internacional por el invento. “Habitualmente los pacientes con glaucoma deben bajar la presión ocular drenando líquido del ojo. Esto se puede hacer por medicamento o técnica láser, pero cuando los tratamientos fallan, se debe recurrir a un método quirúrgico que es mucho más agresivo”, detalló y añadió que con este implante, la idea es evitar tener que llegar a esa instancia.

“Como se trata de una enfermedad silenciosa, el nervio óptico se va dañando sin que el paciente se de cuenta, entonces con un sensor con antena, es posible avisar a un celular o a otro dispositivo externo lo que está ocurriendo, y que el paciente pueda acudir al oftalmólogo para un control de urgencia”, manifestó Guarnieri a Ecos365. Al ser tan pequeño, este implante puede colocarse debajo del párpado sin que se note a la vista ni cause molestias a la persona.

Tras años de desarrollo, en los que la empresa fue acelerada por el Cites de Sunchales (sobre todo en la invesión y en el plan de negocios), el dispositivo de iMvalv se encuentra en la fase final, esperando la aprobación de la Anmat al protocolo de investigación clínica presentado. Una vez que obtenga el ok, comenzará producirse en un laboratorio de Paraná. “Dependiendo el nivel de ventas que tengamos en el país, iremos escalando la producción, para cubrir en una segunda etapa el Mercosur, y una vez que salgan las aprobaciones de la FDA y de EMA, llegar a Estados Unidos y Europa”, cerró.

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