¿Por qué Milei busca expandir el riego?: los números que avalan los planes oficiales

Un informe de FADA señala que ampliar el riego permitiría crear miles de puestos de trabajo y producir millones de toneladas adicionales de granos

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En un contexto de sequías recurrentes y creciente demanda global de alimentos, el riego vuelve a posicionarse como una herramienta estratégica para el agro argentino, mucho más después del discurso de Javier Milei en el Congreso, que subrayó la importancia de expandir las capacidades de riego en el país.

Un reciente informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) sostiene que el país tiene un potencial significativo para ampliar y modernizar su superficie bajo riego, lo que permitiría incrementar la producción, generar empleo y fortalecer las exportaciones.

Actualmente, en Argentina se riegan alrededor de 2,1 millones de hectáreas. Sin embargo, el estudio estima que existe un potencial de al menos 7,5 millones de hectáreas que podrían incorporar sistemas de riego eficientes. Solo en Córdoba y Buenos Aires, la expansión del riego complementario permitiría sumar más de 1,1 millón de toneladas de soja, 3,2 millones de maíz y 900 mil toneladas de trigo, lo que representa unas 5 millones de toneladas adicionales.

El impacto no se limita a la producción. Según FADA, por cada 100 hectáreas nuevas bajo riego podrían generarse dos puestos de trabajo, lo que implicaría más de 27.000 empleos directos e indirectos en servicios, transporte, industria y comercio exterior. Además, se movilizarían inversiones por USD 2.328 millones en equipos e infraestructura.

Desde la entidad remarcan que el riego no implica “gastar más agua”, sino utilizarla de manera más eficiente mediante tecnologías de precisión. Los sistemas modernos permiten aplicar el agua en la cantidad y frecuencia exactas que necesita el cultivo, optimizando el recurso y reduciendo el impacto ambiental.

La energía es otro factor clave. El riego eléctrico consume aproximadamente un tercio de lo que demanda un sistema a gasoil. No obstante, la disponibilidad de electricidad en zonas rurales sigue siendo un desafío. En ese sentido, el informe propone fomentar el uso de energías renovables, como paneles solares, para hacer viable la expansión.

En términos económicos, las toneladas adicionales se traducirían en USD 1.120 millones más en valor bruto de producción, USD 432 millones adicionales en recaudación tributaria y cerca de USD 985 millones extra en exportaciones. Para los productores, la inversión promedio ronda los USD 2.000 por hectárea en sistemas de pivote eléctrico, con incrementos de rendimiento que pueden alcanzar el 62% en soja y el 85% en maíz en Buenos Aires.

El trabajo también plantea medidas concretas de política pública, como amortización acelerada de inversiones, devolución de saldos técnicos de IVA y reducción del IVA del 27% sobre la energía eléctrica destinada al riego agropecuario.

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