Acuerdo entre la UE y el Mercosur: detalles de los beneficios para la producción

Tras más de dos décadas y media de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron un acuerdo de asociación comercial histórico

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Tras más de dos décadas y media de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron un acuerdo de asociación comercial histórico, en una ceremonia realizada en Asunción (Paraguay), con la participación de representantes de los dos bloques, incluido el presidente argentino Javier Milei.

Un mercado integrador y de gran escala

El tratado crea una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo, que abarca más de 700 millones de personas y una proporción significativa del comercio mundial. La indicación de área geográfica sugiere un mercado combinado con 20,2% del PIB global.

Esta asociación no solo abarca el intercambio de bienes y servicios, sino también cooperación en inversiones, normas comerciales y un marco más previsible para operadores empresariales en ambos lados.

Principales puntos del acuerdo

1. Liberalización arancelaria: La UE y el Mercosur acordaron eliminar aranceles para cerca del 92% de los intercambios entre ambos bloques, ya sea de forma inmediata o progresiva en plazos que pueden llegar hasta 15 años, dependiendo del sector.

2. Cuotas preferenciales: Además de la apertura arancelaria, se establecieron cuotas específicas para productos sensibles, incluyendo carne bovina, maíz, arroz, carne aviar, etanol y otros bienes agrícolas. Esto permite un acceso preferencial a mercados protegidos, aunque con límites definidos.

3. Reducción de barreras no arancelarias: Se simplifican procesos sanitarios y fitosanitarios, con plazos más claros y cooperación para resolver obstáculos técnico-regulatorios, lo que puede facilitar las exportaciones argentinas.

4. Reconocimiento de indicaciones geográficas: El acuerdo contempla el reconocimiento de indicaciones geográficas (IG), importante para productos como vinos argentinos y expresiones tradicionales (“reserva”, “gran reserva”), un reclamo histórico del sector vitivinícola local.

5. Estabilidad comercial: Brinda previsibilidad al comercio, con mecanismos de consulta bilateral para resolver conflictos y estabilidad normativa frente a medidas proteccionistas.

Beneficios para sectores productivos

Sector agroindustrial: El mercado europeo es uno de los más importantes del mundo, con alto consumo de productos agroindustriales. Argentina podría incrementar sus exportaciones de soja, harina, aceites, frutas, legumbres, café, mate y productos pesqueros sin aranceles o con menores barreras.

La eliminación de aranceles puede mejorar la competitividad de productos como carnes y derivados frente a otros proveedores.

Sectores de menor escala productiva, como frutas frescas, frutos secos, tabaco y hortalizas, pueden ver mejoras en condiciones de acceso al mercado europeo.

Industria manufacturera y otros: La reducción de aranceles para bienes industriales y maquinaria, junto con mayores posibilidades de servicios cruzados, representa oportunidades para industrias de capital y valor agregado argentino.

Vitivinicultura y alimentos con valor agregado: La eliminación de aranceles y el reconocimiento de IG favorece especialmente a productos con identidad registrada, lo que puede traducirse en mayores ingresos y consolidación de marcas argentinas en Europa.

Desafíos y próximos pasos

Si bien el acuerdo fue firmado, aún debe ser ratificado internamente por cada país del Mercosur y por la Unión Europea (incluido el Parlamento Europeo) antes de entrar plenamente en vigor.

Además, sectores protegidos en Europa mantienen reservas sobre la competencia de productos sudamericanos, especialmente en agricultura y alimentos.

El acuerdo UE-Mercosur de enero de 2026 representa un avance histórico en la integración comercial entre Sudamérica y Europa. Para Argentina, ofrece ventajas importantes en apertura de mercados, reducción de barreras y oportunidades de valor agregado en exportaciones, con especial impacto en agroindustria, alimentos, vitivinícola y manufacturas, aunque su impacto final dependerá de la ratificación y de la capacidad de aprovechar las nuevas condiciones.

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