Después de varios meses de fuertes incrementos, los precios minoristas de la carne vacuna mostraron señales de estabilidad en Rosario.
El valor promedio de los cortes aumentó apenas un 0,5% respecto de junio, una variación que marca una desaceleración frente a los ajustes registrados durante gran parte del último año.
No obstante, el alivio es relativo: comparado con julio de 2025, el precio promedio de la carne vacuna acumula un incremento del 54,2%.
Algunos cortes subieron fuerte y otros bajaron
Aunque el promedio prácticamente no se movió, el comportamiento fue dispar según el corte.
Las mayores subas del mes correspondieron a: Falda: +3,1%; Osobuco: +2,8%; Picada común: +1,8%
En cambio, algunos cortes registraron bajas: Matambre: -1,1%; Roast beef: -0,5%; Peceto: -0,3%
La dispersión muestra que el mercado continúa ajustando precios según la demanda y la disponibilidad de cada corte.
La media res también se mantuvo estable
Otro dato que confirma la desaceleración es el comportamiento de la media res.
Su precio cayó levemente un 0,2% respecto de junio, aunque todavía se ubica un 49,2% por encima de los valores registrados un año atrás.
El pollo y el cerdo, las proteínas con menor presión inflacionaria
Mientras la carne vacuna prácticamente se estabilizó durante julio, el pollo fresco registró una baja del 0,5% mensual.
En términos interanuales, su aumento fue del 17,5%, muy por debajo de la evolución de la carne vacuna.
El pechito de cerdo, por su parte, mostró una suba mensual del 0,6% y un incremento del 21,4% frente a julio del año pasado.
La brecha entre las carnes sigue siendo amplia
Los datos reflejan que, aunque las tres principales proteínas mostraron escasas variaciones durante julio, la evolución de largo plazo continúa siendo muy diferente.
En los últimos doce meses, la carne vacuna lideró ampliamente los aumentos con un alza del 54,2%, mientras que el cerdo acumuló un incremento del 21,4% y el pollo del 17,5%.
La diferencia consolida a estas dos últimas opciones como alternativas de menor incremento relativo para los consumidores.
Un mercado que empieza a mostrar otra dinámica
La estabilidad observada en julio podría marcar un cambio de tendencia luego de meses de fuertes ajustes.
Sin embargo, la evolución dispar entre los distintos cortes demuestra que el mercado continúa reacomodándose y que el comportamiento de los precios dependerá de factores como la oferta ganadera, el consumo interno y la demanda estacional durante los próximos meses.

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