Estados Unidos volvió a subir la tasa de interés y agregó una dificultad a una economía argentina que necesita financiamiento y dólares de exportación. En Rosario, la jornada reúne dos imágenes difíciles de conciliar: Endeavor supera su récord de inscriptos y recibe a Eduardo Elsztain, mientras el cierre de Casa Bureu y las negociaciones de un importante desarrollador para evitar un concurso preocupan a la construcción.
Entre ambas escenas transcurre una agenda que también incluye el impacto de los Juegos Suramericanos en hoteles y bares, las primeras disputas por el presupuesto nacional, una compra industrial de capitales rosarinos, novedades de Bioceres en Nasdaq y un reclamo de la UIA por el costo de financiarse. La actividad existe, pero se distribuye de manera muy desigual. También la capacidad de pagar.
La Reserva Federal aumentó su tasa de referencia en un cuarto de punto, hasta un rango de entre 3,75% y 4%. Es la primera suba desde julio de 2023 y las proyecciones de sus funcionarios anticipan otro incremento antes de terminar el año. El endurecimiento responde a una inflación que sigue ofreciendo resistencia. Bloomberg Línea.
Para Argentina, el riesgo tiene dos vías principales. Una tasa estadounidense más alta puede encarecer el financiamiento y aumentar la competencia por los capitales que buscan los países emergentes. También puede fortalecer al dólar y presionar los precios de las materias primas.
No implica que la soja, el maíz o el trigo necesariamente vayan a bajar: sus cotizaciones dependen además de las cosechas, los stocks y la demanda. Pero agrega una presión potencial sobre los ingresos del agro y, por esa vía, sobre la disponibilidad de divisas y la actividad regional.
En ese contexto, Luis Caputo sumó un respaldo para buscar financiamiento externo. Fonplata aprobó una garantía de hasta US$250 millones con la que Economía pretende conseguir unos US$500 millones de bancos internacionales.
El aval se agrega a otro de la CAF, también por US$250 millones, destinado a respaldar una operación similar. Si ambas se concretan por los montos previstos, permitirían movilizar alrededor de US$1.000 millones. La distinción es importante: las garantías no son dinero ya ingresado al Tesoro, sino cobertura para facilitar préstamos privados en mejores condiciones.
Puertas adentro, el presupuesto nacional 2027 ya abrió discusiones que alcanzan al propio oficialismo. Las objeciones incluyen el ajuste previsto en discapacidad y en la Asignación Universal por Hijo, con mayor tensión alrededor del primer punto.
A esa disputa se suman los cuestionamientos por la falta de obra pública nacional y por los supuestos macroeconómicos utilizados para proyectar ingresos y gastos. El proyecto prevé una inflación del 18% y un crecimiento del 4% para 2027: son estimaciones oficiales sobre las que se construye el presupuesto, no resultados asegurados.
En Rosario, mientras tanto, encuentra movimiento en los grandes eventos. Los Juegos Suramericanos están impulsando especialmente la demanda hotelera y, en algunas zonas, la actividad de bares y otros servicios. El impacto no es uniforme, pero ofrece ingresos a negocios que dependen de la llegada de visitantes.
A ese movimiento se suma hoy una nueva edición de Experiencia Endeavor en Metropolitano. Hay más de 4.500 inscriptos, un 20% por encima del año pasado, que ya había marcado un récord. Entre las presencias destacadas figura Eduardo Elsztain, cuya participación está prevista para el mediodía.
El crecimiento del encuentro también abrió una conversación sobre su continuidad más allá de una jornada. Anoche, durante un intercambio con autoridades de la organización, el intendente planteó explorar un acuerdo entre Endeavor y la Tecnoteca para el año próximo. Por ahora es una propuesta: el desafío será convertir esa convocatoria en oportunidades de formación y desarrollo de proyectos.
El contraste aparece en la construcción privada. El cierre de Casa Bureu, según la información recogida por Ecos365, golpeó a un mercado que conocía sus dificultades, pero que todavía registra el peso de una firma centenaria.
La compañía había celebrado sus cien años con un gran festejo y también había llamado la atención por una inversión vinculada al streaming. Ese antecedente alimenta hoy las conversaciones empresarias, aunque por sí solo no permite explicar el deterioro del negocio de materiales.
Las señales de crisis eran anteriores. En julio, Bureu había iniciado una reestructuración con cierre de su base operativa de avenida Presidente Perón al 3400, reducción de estructura y desvinculaciones. Ahora, entre los interrogantes está la distribución de las pérdidas. En el sector circula la versión de que los bancos tendrían una exposición importante, pero no hay en la información disponible una composición verificada del pasivo que permita determinar quiénes serían los más perjudicados.
El antecedente cercano es El Gallego Materiales, de Funes. En junio la deuda bancaria de esta empresa era de aproximadamente de $317 millones y 154 cheques rechazados por falta de fondos, por más de $361 millones. Los datos corresponden a aquel relevamiento y no deben confundirse con un saldo actualizado ni sumarse automáticamente como deuda vencida sin revisar posibles superposiciones. Sí documentan los problemas de pago que atravesaba la empresa.
Los desarrolladores consultados relacionan estas dificultades con el freno de la construcción privada y la concentración del mercado. La obra pública en marcha sostiene una parte de la actividad, pero, según esa evaluación, no alcanza a compensar lo que ocurre en todos los eslabones del negocio privado.
La cadena lo siente de manera sucesiva: una obra demora compras, el proveedor cobra más tarde y el financiamiento necesario para cubrir ese plazo consume margen. Cuando los atrasos se prolongan, el problema deja de estar limitado a una empresa.
En ese escenario, un importante desarrollador de la ciudad negocia contrarreloj para evitar una presentación en concurso preventivo, una situación anticipada el domingo en la columna de El Color del Dinero. Fuentes cercanas a la compañía reconocieron que buscan acordar una salida con proveedores y acreedores antes de llegar a la convocatoria.
La negociación sigue abierta. No corresponde presentar el concurso como un hecho consumado. En el sector esperan que el acuerdo prospere porque una nueva crisis puede afectar también la confianza de compradores e inversores en otros proyectos. Esa preocupación excede a los acreedores directos: compromete la disposición a aportar dinero a obras que necesitan continuidad.
En otra actividad, y con circunstancias diferentes, Rosario Motorsport recibió un revés judicial. El juez Mauro Raúl Bonato rechazó la apertura del concurso preventivo de la concesionaria por deficiencias en la información presentada sobre su patrimonio, sus obligaciones y las causas de la cesación de pagos.
El fallo detectó inconsistencias en los montos y problemas en la documentación de los acreedores. La decisión no constituye una declaración de quiebra y puede ser recurrida. En paralelo, continúa una investigación penal por presuntas estafas a clientes que entregaron vehículos o dinero sin recibir lo acordado; el rechazo del concurso no equivale a una resolución sobre esas denuncias.
El costo de sostener la actividad también explica el nuevo reclamo de la Unión Industrial Argentina. La entidad pidió a la Comisión Nacional de Valores (CNV) suspender la Resolución General 1166/2026, que modificó el circuito de operaciones con cheques electrónicos.
Según el planteo industrial, exigir transferencias bancarias para los ingresos y egresos de las cuentas comitentes incorpora costos tributarios que el esquema anterior permitía evitar. La UIA advierte sobre una incidencia de hasta 1,2% por el impuesto sobre débitos y créditos y reclama revisar una medida que encarece el capital de trabajo. La protesta se agrega a los cuestionamientos por embargos y otros costos fiscales y financieros.
También hay empresas que aprovechan el momento para ampliar su negocio. La rosarina Ivanar compró Marby, una metalúrgica porteña con más de seis décadas de trayectoria. La operación incorpora una planta de 25.000 metros cuadrados, personal y una flota de transporte.
Marby trabaja con laminados planos en frío y en caliente, entre ellos hojas, flejes y bobinas. La adquisición amplía la capacidad de procesamiento y distribución de Ivanar y su presencia comercial para atender a clientes industriales, metalúrgicos y de la construcción.
La agenda empresaria incluye, además, una novedad para Bioceres Crop Solutions. La compañía recibió luz verde para continuar cotizando en Nasdaq mientras reduce pérdidas. La continuidad bursátil representa un alivio, aunque no debe confundirse con una resolución definitiva de sus dificultades financieras. Bloomberg Línea.
La pregunta que atraviesa estas noticias es cuánto del interés por invertir puede convertirse en actividad sostenida. Rosario logra convocar emprendedores, atraer visitantes y generar adquisiciones industriales. Pero una parte de sus empresas necesita resolver algo más inmediato: cobrar lo vendido y conseguir financiamiento para llegar al próximo vencimiento.

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