Las persianas ya comenzaron a bajar. Los obreros desmontan los últimos locales y el edificio de La Favorita empieza a despedirse definitivamente de un nuevo capítulo de su historia. Sin embargo, para el mercado inmobiliario y para el mundo de los negocios, el cierre representa apenas el final de un capítulo.
La nueva historia recién comienza. La pregunta que hoy atraviesa al sector ya no es cuándo dejará de funcionar el histórico comercio, sino quién terminará quedándose con uno de los activos comerciales más valiosos del interior argentino.
Porque La Favorita nunca fue solamente un edificio. Es una esquina irrepetible en pleno corazón de Rosario, con miles de metros cuadrados construidos, un enorme valor patrimonial, una ubicación privilegiada y una carga simbólica que muy pocos inmuebles conservan.
Por eso, detrás del cierre empezó otra competencia, mucho más silenciosa que la de los últimos meses, pero probablemente mucho más importante desde el punto de vista económico.
Un solo tipo de jugador puede afrontar semejante desafío
Corredores inmobiliarios y empresarios del comercio minorista consultados por Ecos365 coinciden en un punto: La Favorita sólo admite un operador de gran escala, con espalda financiera, experiencia en grandes superficies y capacidad para sostener un proyecto de largo plazo, ya que la fórmula que se intentó en esta última etapa nunca terminó de despegar.
En ese escenario, hay un nombre que aparece reiteradamente en las conversaciones del mercado: el grupo uruguayo Parisien, propietario de la cadena Indian.
La empresa viene desarrollando un agresivo plan de expansión en Argentina y ya desembarcó en Rosario. Meses atrás, directivos de la compañía reconocieron públicamente que un edificio de las características de La Favorita encajaría perfectamente dentro de su formato comercial, aunque evitaron confirmar negociaciones.
Hasta hoy no existe ninguna operación anunciada ni una compra cerrada. Sin embargo, distintas fuentes del sector inmobiliario y comercial coinciden en que Parisien es el jugador que hoy reúne mejores condiciones para impulsar un proyecto de esa magnitud.
El contexto también juega a favor
La eventual apuesta del grupo uruguayo no sería casual. La apertura económica, la flexibilización de las importaciones y el desembarco de nuevas marcas internacionales vuelven a colocar a la Argentina en el radar de varias cadenas regionales que durante años habían descartado inversiones de gran escala.
Rosario aparece como una de las plazas más atractivas del interior. Pero quienes conocen el mercado advierten que abrir un local no alcanza.
"La Favorita ya no necesita un inquilino; necesita un nuevo modelo de negocio", resume uno de los empresarios consultados por Ecos365.
Y esa probablemente sea la principal dificultad.
El edificio deberá reinventarse
Las mismas fuentes coinciden en otro diagnóstico. Quien finalmente desembarque deberá "darle una vuelta" al negocio. El consumo cambió. El comercio electrónico modificó los hábitos de compra. Los grandes locales perdieron protagonismo. Y el centro rosarino ya no concentra la actividad comercial que supo tener durante décadas. Eso obliga a pensar un proyecto completamente distinto al que funcionó durante buena parte del siglo XX. La tendencia internacional muestra justamente ese camino.
Los grandes edificios históricos dejaron de depender de un único comercio para transformarse en espacios de usos mixtos donde conviven locales, gastronomía, oficinas, entretenimiento, servicios, experiencias y distintas propuestas capaces de atraer público durante todo el día.
Los capitales chinos también aparecieron en escena
Parisien no fue el único interesado.
Durante los últimos meses también trascendió el interés de empresarios chinos vinculados al comercio rosarino, incluso con conversaciones que llegaron a tomar cierto grado de formalidad. Aquellas gestiones finalmente no prosperaron.
Un activo de estas características aparece muy pocas veces disponible y resulta difícil imaginar que no despierte el interés de nuevos desarrolladores, fondos de inversión o cadenas comerciales.
Mucho más que un edificio
La Favorita no vale únicamente por sus metros cuadrados. Quien finalmente se quede con el inmueble estará comprando una un edificio emblemático y una oportunidad única para redefinir el perfil comercial del centro de la ciudad. Pero los desafìos como los problemas de estacionamiento también están dentro de los desafíos.
La lógica comercial mundial también dejó atrás el modelo de las viejas tiendas departamentales. La rentabilidad ya no depende de un único inquilino sino de construir un ecosistema capaz de atraer consumidores por diferentes motivos. Por eso es otro gran interrogante para un jugador como el grupo uruguayo.
Mientras las últimas vidrieras desaparecen y el edificio se vacía lentamente, la ciudad observa un nuevo final de una historia que comenzó hace más de un siglo.
Pero para el mercado esa historia ya terminó. Ahora empieza otra. Consiste en redefinir qué lugar ocupará esa esquina en el Rosario de los próximos veinte años.
Hoy el Grupo Parisien aparece como el candidato que más fuerte suena en el mercado. Sin embargo, quienes siguen de cerca la operación recuerdan una regla que suele repetirse en las grandes transacciones inmobiliarias: los mejores jugadores muchas veces aparecen cuando parece que todo está definido.

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