En 2025, la economía argentina vivió una dinámica financiera compleja: mientras el crédito en pesos mostró cierta expansión durante parte del año, la morosidad —el porcentaje de créditos con pagos atrasados— trepó a niveles récord, especialmente en préstamos personales y líneas de consumo.
Según datos del Banco Central, la irregularidad en pagos de créditos al sector privado acumuló diez meses consecutivos al alza, situándose en 4,5% del total financiado, mientras que en préstamos destinados a familias llegó a 7,8%, un máximo histórico desde que se registran series confiables.
Los sectores más afectados fueron las tarjetas de crédito y los préstamos personales, que mostraron los picos más significativos de atraso en el pago. Esta situación fue reflejo de tasas de interés aun elevadas y de la presión sobre el ingreso de los hogares, que ven reducida su capacidad para hacer frente a compromisos financieros.
Tasas de interés: ¿qué esperar en 2026?
Analistas económicos sostienen que para que el crédito crezca de manera sostenida en 2026 es clave que las tasas de interés bajen y que la morosidad comience a ceder.
Aunque el Banco Central ya ha impulsado recortes en las tasas de política monetaria —lo que se traduce en menores rendimientos de plazos fijos y otros instrumentos— el costo de los créditos al consumo todavía se mantiene alto, especialmente en tarjetas y préstamos personales.
Para algunos, la baja de la nominalidad de las tasas generalizadas tardará en trasladarse al costo que enfrenta el consumidor final, por lo cual espera una reducción gradual durante el año.
Por su parte, otros analistas subrayan que algunas líneas, como los créditos hipotecarios y comerciales, ya muestran señales de recuperación, aunque aún representan una porción marginal del total del crédito vigente.
Factores que influenciaron la dinámica del crédito en 2025
1. Incertidumbre electoral y tasas volátiles: La segunda mitad de 2025 estuvo marcada por volatilidad en las tasas de interés, lo que generó freno en la expansión del crédito.
2. Aumento de la morosidad en consumo: El crecimiento de las deudas familiares con atraso en pagos fue uno de los componentes más preocupantes.
3. Expectativas de baja de tasas en 2026: Analistas coinciden en que una disminución de las tasas, junto con una mejora en la mora, podría activar nuevamente el crédito en pesos en distintos segmentos.

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