Lo que viene: las dos Argentinas que empieza a descontar el mercado rumbo a 2027

A más de un año de las presidenciales, los inversores empiezan a incorporar el escenario electoral en los precios de los activos argentinos

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El mercado argentino comenzó a mirar las elecciones presidenciales de 2027 como uno de los principales factores capaces de definir el rumbo de los activos locales. La razón es sencilla: para los inversores, el resultado no solo determinará quién ocupará la Casa Rosada, sino también qué grado de continuidad tendrá el programa económico.

Con ese escenario como telón de fondo, las estimaciones privadas muestran una dispersión poco habitual. La diferencia entre una continuidad del actual rumbo económico y un cambio de orientación podría traducirse en cientos de puntos de riesgo país y en movimientos muy significativos para las acciones argentinas.

El dato relevante es que esta expectativa ya empieza a reflejarse en las cotizaciones. El mercado no espera a que llegue 2027 para reaccionar: comienza a asignar probabilidades a los distintos escenarios y ajusta los precios en función de ellas.

Riesgo país: una brecha que puede superar los 1.000 puntos

Las proyecciones de las consultoras y sociedades de Bolsa consultadas plantean un escenario de fuerte sensibilidad electoral.

Desde Cohen estiman que, si hubiera continuidad del oficialismo, el riesgo país podría descender hasta los 260 puntos básicos. En cambio, ante una derrota de Milei, la estimación asciende hasta aproximadamente 1.600 puntos.

Otra de las proyecciones citadas en el mercado lleva la diferencia todavía más lejos: alrededor de 250 puntos básicos en un escenario de continuidad frente a unos 2.000 puntos si se produce un cambio de rumbo.

La explicación detrás de semejante dispersión está en la percepción sobre la continuidad de las reformas económicas. Para los inversores, una reelección reduciría la incertidumbre respecto del programa económico, mientras que un cambio de signo político elevaría la prima de riesgo exigida para mantener activos argentinos.

El Merval queda directamente expuesto a la elección

El comportamiento de las acciones argentinas está estrechamente vinculado con la evolución del riesgo país.

Cuando cae el spread soberano, disminuye la tasa de descuento que utilizan los inversores para valorar las compañías locales. Eso puede generar una expansión de los múltiplos y favorecer al mercado accionario.

En el escenario contrario, un aumento del riesgo país eleva el rendimiento exigido para invertir en Argentina y presiona las valuaciones.

IOL estima que una compresión del riesgo país hacia los 250 puntos podría llevar al Merval medido en dólares por encima de los u$s 2.500. En el escenario negativo analizado por la firma, con un riesgo país en torno a los 900 puntos, el índice podría retroceder hacia una zona cercana a los u$s 1.500-$1.600.

La lectura que surge es que buena parte del potencial alcista de la Bolsa dependerá de una variable que excede los balances empresariales: la capacidad de Argentina para seguir reduciendo su riesgo soberano.

Qué sectores aparecen mejor posicionados

Mientras el mercado espera mayor claridad sobre el escenario electoral, las recomendaciones de los analistas muestran una preferencia marcada por algunos sectores.

Oil & Gas aparece como uno de los principales elegidos. YPF, Vista y Pampa Energía figuran entre los papeles destacados por distintas estrategias de inversión.

El atractivo del sector está relacionado no solo con la evolución del precio internacional del petróleo, sino también con las perspectivas de expansión de Vaca Muerta, el crecimiento de la producción y la posibilidad de aumentar las exportaciones.

En este segmento, además, Pampa aparece como una alternativa con menor sensibilidad directa al precio del crudo que YPF o Vista, según algunos analistas citados en el informe.

Los bancos: alto potencial, pero también mayor riesgo

El sector financiero presenta una situación diferente.

Los bancos fueron uno de los segmentos más castigados durante la reciente corrección de la Bolsa argentina. El sector acumuló una caída cercana al 14% en dólares durante agosto.

Sin embargo, esa caída también dejó valuaciones que algunos analistas consideran atractivas si el escenario político y financiero mejora.

Galicia, Banco Macro, BBVA Argentina y Supervielle aparecen entre las entidades mencionadas en distintas carteras.

El punto de cautela es que los bancos presentan una elevada sensibilidad al ciclo económico y al riesgo argentino. Por eso, el potencial de recuperación puede ser significativo, pero también lo es la volatilidad ante un deterioro de las expectativas.

Utilities y empresas reguladas, otra alternativa

Las compañías reguladas también aparecen como una alternativa para inversores que buscan exposición a Argentina con un perfil relativamente más defensivo.

Metrogas, Edenor, TGN y Ecogas forman parte de una de las carteras analizadas. IOL, en tanto, mantiene una mirada neutral sobre el segmento y encuentra oportunidades puntuales en Central Puerto y Ecogas.

La expectativa está vinculada con una eventual normalización tarifaria y con la mejora de los resultados de las empresas a medida que avance la recomposición de precios relativos.

Una Bolsa que todavía está lejos de sus máximos

Más allá de las proyecciones para 2027, el mercado accionario argentino todavía se encuentra por debajo de los máximos alcanzados en 2025.

El Merval medido en dólares llegó a ubicarse cerca de los u$s 2.522 en aquel momento. Actualmente permanece por debajo de ese nivel, lo que refleja que la recuperación de los activos argentinos todavía no logró consolidar una nueva tendencia alcista.

Según las estimaciones citadas en el informe, el mercado estaría asignando actualmente una probabilidad cercana al 60% al escenario favorable.

Esto implica que parte de una eventual mejora ya está incorporada en los precios, pero todavía existiría margen para una nueva suba si las expectativas electorales y el riesgo país evolucionan favorablemente.

La estrategia: selectividad antes que euforia

Con este escenario, los analistas consultados coinciden en un punto: la oportunidad existe, pero no necesariamente implica apostar de manera indiscriminada a todo el mercado argentino.

Las recomendaciones muestran una clara preferencia por energía, algunas utilities y determinados bancos, mientras que otros sectores reciben una mirada más cautelosa.

La estrategia también contempla el riesgo de que la incertidumbre electoral provoque nuevos episodios de volatilidad.

Por eso, el mercado parece entrar en una etapa en la que los fundamentos empresariales seguirán siendo importantes, pero quedarán condicionados por una variable que gana peso rápidamente: la percepción sobre el resultado de las elecciones de 2027.

El desafío para los inversores

La Argentina enfrenta así un período en el que política y mercados estarán cada vez más conectados.

Si el riesgo país continúa descendiendo, las acciones argentinas podrían tener espacio para una nueva expansión de sus valuaciones. Si la tendencia se revierte, las cotizaciones podrían enfrentar una corrección incluso aunque los balances de algunas empresas continúen mostrando mejoras.

Por eso, más que anticipar un único resultado, el mercado está empezando a ponerle precio a dos escenarios.

Y la diferencia entre ambos puede ser enorme: desde un riesgo país cercano a los 250 puntos básicos hasta niveles que podrían multiplicarlo varias veces, con un impacto directo sobre bonos, acciones y costo de financiamiento para toda la economía argentina.

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