La dogmática premisa de mantener un entorno libre de anuncios que caracterizó a Netflix durante más de una década quedó definitivamente archivada. Tras cerrar 2025 con US$1.500 millones en ingresos por publicidad —el doble que en 2024—, la plataforma fijó como objetivo volver a duplicar esa cifra hasta alcanzar los US$3.000 millones en 2026. La maniobra marca una aceleración en su transición hacia el segmento de la tecnología publicitaria (Ad-Tech) y la televisión conectada (CTV).
El plan con anuncios supera ya los 250 millones de espectadores activos mensuales a escala global. Además, más del 65% de las nuevas altas en los mercados donde opera la modalidad se concretan a través de esta opción de menor costo, lo que evidencia una rápida adopción por parte del consumidor y la consolidación de un nuevo canal para los anunciantes.
Agotamiento del modelo de suscripción pura y la irrupción del Ad-Tech
Los resultados de 2025 mostraron ingresos totales para la compañía por US$45.200 millones (un crecimiento del 16% interanual). Aunque la facturación publicitaria representó cerca del 3% de ese consolidado, las proyecciones para 2026 —con ingresos totales estimados entre US$51.000 y US$51.400 millones— elevarán la participación de la pauta al rango del 5,8% al 6%. Hacia 2030, la dirección ejecutiva prevé que la publicidad constituya al menos el 10% del negocio global.
Este cambio de estructura responde a la necesidad de mantener tasas de crecimiento de dos dígitos en un mercado de streaming altamente saturado. Para los comités de dirección y las gerencias de marketing corporativas, este movimiento reconfigura el reparto de la torta publicitaria digital, restando terreno a la televisión lineal y compitiendo en el segmento de Connected TV.
América Latina en el centro de la disputa por las pautas de Connected TV
Dentro de la arquitectura comercial de la empresa, América Latina se posicionó como la segunda región más relevante globalmente, solo por detrás de Estados Unidos, liderando además en penetración de la modalidad con anuncios. Mercados clave como Brasil registran 35 millones de espectadores en este plan, con un consumo promedio que alcanza las 54 horas mensuales por usuario.
Para sostener este ritmo de expansión, la compañía contempla la apertura de su inventario publicitario en 15 nuevos países para alcanzar 27 territorios operativos, junto con el objetivo de escalar su cartera de anunciantes —actualmente concentrada en unas 4.000 grandes firmas corporativas— hacia empresas de mediano porte.
Hiperpersonalización algorítmica: la propuesta de valor para el B2C
La estrategia para captar un volumen superior de inversión publicitaria se apoya en trasladar la infraestructura algorítmica de recomendación de contenidos al terreno del targeteo comercial. La plataforma busca ofrecer segmentaciones de audiencia basadas en patrones reales de consumo y comportamiento dentro de la aplicación.
La combinación de un entorno de consumo de alta atención con capacidades de segmentación precisa representa el argumento central con el que la empresa busca capturar los presupuestos de marcas B2C en la región, desafiando la hegemonía de las redes sociales y la televisión tradicional en la distribución de la pauta corporativa.

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