UE-Mercosur: ¿Qué impacto tiene para Argentina la rebaja pactada por retenciones al 2035?

La BCR analiza el impacto del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, destacando la eliminación gradual de derechos de exportación, con posibles efectos positivos para las exportaciones agroindustriales argentinas hasta 2035

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El recientemente firmado Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea incluye medidas que podrían transformar la inserción internacional de la economía argentina, especialmente la agroindustria, al modificar las cargas impositivas que gravan las exportaciones hacia el viejo continente.

Según el informe semanal elaborado por el Departamento de Investigación y Desarrollo de la BCR, una de las cláusulas más relevantes del acuerdo es la eliminación de las alícuotas de los Derechos de Exportación (DEX) para la mayoría de los productos exportados por los países del Mercosur a la UE. Esta medida comenzaría a regir a partir del tercer año de entrada en vigencia del pacto y se extendería hasta 2035, con algunas excepciones específicas para determinados productos.

La eliminación progresiva de los derechos de exportación, tradicionalmente elevados en sectores clave como oleaginosas y granos, podría mejorar la competitividad de los bienes argentinos en el mercado europeo. Para los productores agropecuarios, esto buscaría dinamizar las ventas externas y atraer inversiones hacia actividades con valor agregado, como harinas, aceites y carnes procesadas.

El informe destaca que la UE es uno de los principales socios comerciales del Mercosur, y aunque ha perdido participación frente a otros bloques como Asia, sigue representando un destino estratégico para productos con alto valor exportable. La eliminación de barreras arancelarias puede resultar en un mayor acceso a un mercado de más de 450 millones de consumidores con elevada demanda de alimentos y agroindustrias procesadas.

Además de la rebaja de derechos de exportación, se espera que el acuerdo favorezca otras dimensiones del comercio bilateral, como la reducción de aranceles de importación, la simplificación de condiciones para las inversiones extranjeras y la protección de marcas o denominaciones de origen que potencien los productos argentinos en Europa.

No obstante, la implementación y ratificación definitiva del acuerdo todavía enfrenta desafíos. Dentro de la UE existe resistencia de sectores agrícolas que temen una mayor competencia externa, lo que ha generado debates públicos y posicionamientos políticos en países como Francia.

También es clave la ratificación parlamentaria de los Estados miembros de la UE y de los países del Mercosur para que el pacto entre en vigor. Hasta tanto ese paso se concrete, las oportunidades planteadas por el informe de la BCR quedan condicionadas a la concreción de un marco jurídico estable que respalde los cambios acordados.

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