La subcomisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez fue blanco de un atentado a balazos en la madrugada de este sábado. Los atacantes arrojaron un mensaje de contenido mafioso que podría interpretarse como una declaración de guerra entre reclusos de alto perfil, algunos de ellos ya mencionados en otras notas que acompañaron balaceras de trascendencia pública.

Justamente esa seccional había sido atacada a tiros en febrero, la misma noche en que fue asesinado el músico Lorenzo “Jimi” Altamirano frente al estadio de Newell’s. Además, se registró otro ataque contra una sucursal bancaria en Empalme Graneros.

La historia se repitió este sábado. Otra vez balazos a una institución pública para vehiculizar un mensaje entre reclusos ligados a la narcocriminalidad. Al menos, esa parece ser la primera interpretación del escrito que dejaron desconocidos que dispararon seis veces contra la seccional sub 26ª de Nahuel Huapi al 2600 en la vecina localidad. La mecánica todavía no fue establecida. En el lugar, levantaron seis vainas calibre 11.25, deslizaron fuentes del caso.

Según pudo saber Rosario3, el mensaje manuscrito –que aparentemente fue deslizado bajo la puerta de la seccional– contiene una especie de escrache a personajes ligados a la narcocriminalidad, algunos de ellos detenidos en la cárcel federal de Rawson, a quienes el escrito acusa de “batirla” –es decir, pasar información– con la Policía, entre otras recriminaciones.

Una situación análoga ocurrió el 1° de febrero, cuando un patrullero estacionado en esa seccional recibió disparos. En esa ocasión, el papel hizo referencia a reclusos alojados en la cárcel federal de Ezeiza, los conocidos Cristian “Pupito” Avalle y Leandro “Pollo” Vinardi, ambos ligados a una facción de la narcobanda los Monos que, según investigaciones y la interpretación del trapo desplegado en el partido despedida al ídolo rojinegro Maximiliano Rodríguez, controla la barra brava de Newell’s junto a Ariel “Guille” Cantero y el ladero Damián “Toro” Escobar.

Al igual que el secuestro y crimen al voleo del músico y artista callejero Jimi Altamirano, cometido esa misma noche, la Fiscalía consideró ese ataque parte de un conflicto entre facciones que operan bajo la marca Monos, que entre noviembre y marzo desplegaron una ola de violencia que incluyó crímenes y balaceras en lugares públicos. Se trata de la llamada saga Ezeiza vs. Rawson. Un conflicto cuyo eje sería una abultada deuda que mantienen presos del penal bonaerense con Rodolfo “Eri” Masini, alojado en la cárcel sur junto con sus aparentes aliados Leandro “Gordo” Vilches y Pablo Nicolás Camino Este último, considerado instigador del crimen de Jimi y de la balacera a la secciona villagalvense en febrero.

Otra balacera de tenor similar tuvo lugar a cerca de las 2 en la sucursal del Banco Municipal de Juan José Paso al 5700, en el corredor comercial de Empalme Graneros. Fueron dos disparos contra la fachada del sector de cajeros por parte de una dupla en moto, dijeron fuentes policiales.

Antes, se reportó otra balacera en barrio San Francisquito. Según datos preliminares, fueron cuatro tiros con balas de grueso calibre contra un portón en Alsina y Rueda, poco después de la medianoche.