Un hombre de 40 años fue arrestado y está imputado por el abuso sexual de una joven de 16 años, a quien habría interceptado cuando se encontraba junto a un amigo en una playa de Miramar durante la madrugada del jueves 29 de enero.
El acusado es Rodrigo Emmanuel Gómez Díaz, detenido por pedido del fiscal de Miramar, Rodolfo Maure, y por disposición del juez de Garantías N° 5 de Mar del Plata, Gabriel Bombini.
La investigación avanzó gracias a la declaración de un sereno de un balneario cercano al lugar donde ocurrieron la privación de la libertad de ambos adolescentes y el ataque sexual contra la menor. El trabajador relató que, entre las 5 y las 5.30 de esa madrugada, vio a un hombre que suele circular por la zona costera en situación de calle y bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, destacó que ese día “se lo notaba tranquilo” y caminaba cerca de la orilla del mar.
Además, señaló que pensó que se trataba del hermano de otro sereno de un balneario próximo y lo describió como una persona robusta, de entre 30 y 40 años, de aproximadamente 1,70 metros de altura, tez morena y cabello negro corto.
En el marco de las averiguaciones, personal de la Policía bonaerense confirmó que tres días antes Gómez Díaz había sido demorado en el paseo costero, en una zona cercana a donde ocurrió el abuso, luego de una denuncia que lo señalaba caminando con un arma blanca.
También se estableció que habría protagonizado distintos hechos delictivos en comercios del centro de Miramar, entre ellos la rotura de una vidriera y el robo de varios cuchillos de un local ubicado sobre la calle 21, conocida como 9 de Julio, la peatonal céntrica de la ciudad.
Desde la SubDDI de Miramar se informó, además, que el acusado tenía una restricción perimetral sobre su último domicilio, situado en la calle 5 de esa ciudad balnearia.
Con las pruebas reunidas, el fiscal Moure solicitó su detención por los delitos de privación ilegítima de la libertad de ambas víctimas y abuso sexual de la adolescente.
Gómez Díaz fue detenido mientras caminaba por el barrio Marines de Miramar, a pocos metros de la vivienda de sus padres. Quedó a disposición de la Justicia, que ordenó la extracción de su ADN para cotejarlo con las muestras de la víctima.



