En la madrugada del 12 de febrero de 2023, sicarios abrieron fuego contra el cantobar De Taquito, ubicado en Juan B. Justo y Olmos, en la zona noroeste de Rosario, provocando la muerte al voleo de dos personas: el policía Ricardo Medini, que oficiaba de custodio, y Adrián Jones, primo del dueño del local bailable. Otras tres personas resultaron heridas. El ataque se dio en el marco de una disputa entre bandas narco y la investigación ya tiene a un ideólogo y a un gatillero detenidos.

A la par, dos hombres marcharon presos por haber sustraído, en medio del caos que sucedió a la agresión, el arma reglamentaria del policía Medini, la cual fue recuperada horas después. Uno de los imputados por ese hecho de hurto agravado acordó ahora una condena de cuatro años de prisión en un juicio abreviado en las últimas horas.

Los sicarios dispararon 37 tiros contra el antro de Juan B. Justo y Olmos. Foto: Alan Monzón.
Los sicarios dispararon 37 tiros contra el antro de Juan B. Justo y Olmos. Foto: Alan Monzón.

Desde la cárcel de Coronda, Sebastián David “Seba” Hermosín (32), un pesado del barrio Stella Maris con abultado prontuario, se declaró responsable del delito de hurto agravado a instancias de un acuerdo entre el defensor Leopoldo Monteil y el fiscal Alejandro Ferlazzo. La condena fue convalidada por la jueza Eleonora Verón.

De acuerdo con la investigación del fiscal Ferlazzo, en la madrugada del 12 de febrero de 2023 Sebastián Hermosín se encontraba en el bar De Taquito junto con un séquito de allegados. El hombre no era un parroquiano más, sino que ejercía el control de la venta de drogas en el lugar en nombre de Los Menores, la organización narco que por esos días estaba involucrada en una feroz disputa con otro grupo ligado al delito: la banda del recluso Brian Emanuel “Negro” Villalba, quien recientemente fue imputado como instigador del atentado contra el cantobar, entre otros hechos graves digitados desde su celda de la cárcel de Piñero.

Al voleo

Los 37 disparos partieron de un Ford Focus gris robado que a las 5.10 pasó por Juan B. Justo al 8400, donde estaba ubicado el antro De Taquito. Los tiratiros, entre los que se encontraba Brandon Rivas, abrieron fuego con cuatro pistolas con el objetivo de matar a cualquiera que estuviera fuera del local, aunque sabían que Hermosín, uno de los antagonistas territoriales del Negro Villalba, se encontraba en el lugar regenteando el narcomenudeo.

Esa madrugada murieron alcanzados por los disparos el policía Medini, quien oficiaba de seguridad, y Sergio Adrián Jones, un hombre de 40 años que era primo del dueño del cantobar y trabajaba allí. También resultaron heridos José U. y Federico G., y la empleada policial Silvina C.

 Medini, acribillado mientras hacía horas extra.
. Medini, acribillado mientras hacía horas extra.

Segundos después del ataque, Sebastián Hermosín y Brian “Pajarito” Monzón, ya condenado, tomaron la pistola reglamentaria del policía Medini y repelieron el ataque. Luego escaparon con el arma. La investigación no tardó en dar con Hermosín, otro sospechoso de apellido Algarañaz y Monzón, quienes fueron aprehendidos esa misma tarde en el barrio 7 de Septiembre.

El lunes, tras allanamientos de la ex Agencia de Control Policial en Tarragona al 1600 bis y en Tarragona y Martínez de Estrada, fue detenida Marina Soledad F., de 23 años, en su casa de Schweitzer al 8300. Allí se encontraron dos pistolas calibre 9 milímetros. Una era la del policía Medini.

La Bersa de Medini apareció en un aguantadero al día siguiente.
La Bersa de Medini apareció en un aguantadero al día siguiente.

Hermosín, que tiene múltiples antecedentes por robo, extorsión, tentativa de homicidio y portación de arma en la década pasada, acordó finalmente una pena de cuatro años por haberle robado el arma al policía Medini, un hecho calificado como hurto agravado.

“Cabe tener presente las conductas y modos de vida vinculados al crimen organizado, la actitud del encartado como promotor de la disputa territorial que terminó en la muerte de dos personas en el local donde pretendía realizar negocios ilícitos”, le reprochó el fiscal en el acuerdo que convalidó la jueza Verón.