Según un reciente estudio internacional, cuyos hallazgos se publicaron en The Lancet, mostró que las estatinas no causan la mayoría de afecciones incluidas en sus prospectos tales como pérdida de memoria, depresión, alteraciones de sueño o disfunción eréctil y sexual. El trabajo está a cargo del Oxford Population Health.
La enfermedad cardiovascular es causante de alrededor de 20 millones de muertes a nivel global. En este aspecto, las estatinas son fármacos muy eficaces que reducen niveles de colesterol LDL, conocido como "colesterol malo", y demostraron reiteradamente que disminuyen el riesgo cardiovascular y mortalidad, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, en los últimos años surgieron dudas en torno a sus posibles efectos adversos.
Para despejar dudas, investigadores recopilaron datos de 23 grandes estudios aleatorizados del Cholesterol Treatment Trialists Collaboration, analizando así 123.940 participantes de 19 ensayos clínicos. En los mismos, se comprobaron estatinas frente a placebo. Además, se estudió a 30.724 participantes de cuatro estudios que evaluaban tratamientos con estatinas más intensivos frente a menos intensivos.
Los resultados muestran cifras similares de notificación de efectos para quienes tomaban estatinas y para quienes recibían placebo en casi todas las afecciones recogidas en los prospectos. Por ejemplo, la frecuencia anual de informes de deterioro cognitivo o de memoria fue del 0,2%, tanto en el grupo tratado con estatinas como en el grupo placebo. Esto implica que, aunque algunas personas pueden notar estos problemas mientras toman el medicamento, no existen pruebas sólidas de que estén causados por los mismos.
El análisis concluye que no existe un exceso de riesgo estadísticamente significativo asociado al tratamiento con estatinas para casi todas las afecciones señaladas como posibles efectos secundarios. Tomar estatina no provoca un aumento relevante de pérdida de memoria o demencia, depresión, alteraciones del sueño, disfunción eréctil, aumento de peso, náuseas, fatiga, dolor de cabeza ni muchas otras condiciones. Solo se observó un pequeño incremento del riesgo, de alrededor del 0,1%, en alteraciones de los análisis sanguíneos hepáticos, aunque no se detectó un aumento de enfermedades del hígado como hepatitis o insuficiencia hepática, lo que sugiere que estos cambios no suelen derivar en problemas graves.
Desde el estudio, afirmaron que “las estatinas son fármacos que salvan vidas y han sido utilizados por cientos de millones de personas durante los últimos 30 años”. Además, “las preocupaciones sobre su seguridad han disuadido a muchas personas con riesgo de sufrir una discapacidad grave o de morir por un infarto o un ictus”, y añadió que “nuestro estudio aporta tranquilidad, ya que para la mayoría de la población el riesgo de efectos secundarios es ampliamente superado por los beneficios de las estatinas”.
Previamente, trabajos del mismo grupo de investigadores ya habían establecido que la mayoría de síntomas musculares no estaban causados por estatinas. La terapia, con estos fármacos, solo produjo síntomas musculares en el 1% de personas, sobre todo durante el primer año de tratamiento, sin un exceso posterior. Asimismo, se había demostrado que las estatinas pueden provocar un ligero aumento de los niveles de azúcar en sangre, por lo que algunas personas con alto riesgo pueden desarrollar diabetes antes.
Hallazgos con evidencia
Todos los ensayos incluidos en el análisis fueron de gran tamaño, con al menos 1000 participantes, y realizaron un seguimiento de los resultados durante una mediana cercana a los cinco años. Los estudios fueron doble ciego, de modo que ni los participantes ni los investigadores sabían quién recibía cada tratamiento, con el objetivo de evitar sesgos. La lista de posibles efectos secundarios se elaboró a partir de los recogidos para las cinco estatinas más prescritas.
Fuente: SINC.



