El último Semáforo de Economías Regionales de CONINAGRO volvió a poner en evidencia las diferencias que atraviesan las principales cadenas productivas del país. En agosto de 2026, cinco actividades se ubicaron en verde, cinco en amarillo y nueve continuaron en rojo.
La principal novedad del relevamiento fue la recuperación de la actividad papera, que pasó de amarillo a verde tras una mejora significativa de los precios recibidos por los productores.
Durante agosto, el precio de la papa registró una suba mensual del 19%. Además, acumuló un incremento del 151% en el último cuatrimestre y una variación interanual del 329%.
Según el informe, esta evolución estuvo relacionada con un reacomodamiento de la oferta. Luego de una campaña anterior caracterizada por una producción récord y una fuerte disponibilidad del producto, la superficie implantada se redujo un 12%, contribuyendo a recomponer los precios.
La mejora representa una señal favorable para la actividad, aunque también refleja la importancia que tienen los movimientos de la oferta y la demanda sobre los ingresos del productor.
Nueve economías regionales siguen en rojo
Pese a la mejora de la papa, el panorama general continúa mostrando dificultades. Nueve de las 19 actividades relevadas por CONINAGRO permanecen en rojo, una situación asociada principalmente con problemas de rentabilidad y precios que no logran acompañar la evolución de los costos.
Entre los sectores más comprometidos aparecen la yerba mate, el arroz, el vino y el mosto, las hortalizas, el algodón, la leche, la mandioca, la actividad forestal y los cítricos dulces.
Las dificultades responden a realidades diferentes según cada cadena, pero tienen un denominador común: la presión sobre los márgenes económicos. Cuando los precios recibidos no compensan los costos de producción, se reduce la capacidad de inversión y se vuelve más difícil sostener la actividad.
El informe también destaca la persistencia de algunas situaciones críticas. La vitivinicultura acumula 44 meses consecutivos en rojo desde enero de 2023, mientras que la yerba mate suma 29 meses consecutivos en esa condición desde abril de 2024.
Bovinos, ovinos, granos y miel, entre las actividades en verde
En el grupo de actividades con indicadores favorables se encuentran los bovinos, los ovinos, los granos, la miel y la papa.
Estas producciones presentan mejores condiciones en el componente de negocio, con una evolución de precios relativos más favorable y señales que permiten sostener una situación económica comparativamente mejor.
En cambio, tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos y maní permanecen en amarillo. En estos casos, los indicadores presentan resultados mixtos y todavía existen dificultades para consolidar una recuperación de la rentabilidad.
La distribución de los colores muestra que la mejora no alcanza a todas las producciones por igual y que el desempeño de cada actividad depende de factores específicos, como los precios, los costos, la demanda y las condiciones comerciales.
Las exportaciones de las economías regionales crecieron un 16%
Uno de los datos destacados del relevamiento es el crecimiento de las ventas externas. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones de las 19 actividades analizadas alcanzaron los US$ 43.509 millones, un 16% más que en el mismo período de 2025 y un 12% por encima del promedio de los últimos cinco años para ese lapso.
El complejo granario concentró el 78% del total exportado, con ventas por US$ 34.061 millones. Dentro de ese conjunto, la soja aportó US$ 17.984 millones y el maíz, US$ 6.943 millones.
En segundo lugar se ubicó la cadena bovina, con exportaciones por US$ 4.124 millones. Le siguieron la lechería, con US$ 1.202 millones, y la actividad manicera, con US$ 867 millones.
Por su parte, las importaciones de las actividades relevadas sumaron US$ 3.388 millones durante los primeros ocho meses del año. En términos agregados, por cada dólar importado se exportaron aproximadamente US$ 13.
Estas cifras reflejan la relevancia del sector agropecuario en la generación de divisas, aunque el crecimiento exportador no implica necesariamente una mejora equivalente de los ingresos para todos los productores.
Una recuperación desigual que mantiene las alertas encendidas
El Semáforo de CONINAGRO muestra un escenario en el que conviven actividades con mejores precios y perspectivas comerciales con otras que todavía enfrentan dificultades para cubrir sus costos y recuperar rentabilidad.
La mejora de la papa constituye una señal positiva, pero la permanencia de nueve economías regionales en rojo evidencia que los problemas estructurales de distintas cadenas siguen sin resolverse.
En este contexto, el desafío para el agro argentino es lograr que el crecimiento de las exportaciones y la mejora de determinados mercados se traduzcan en condiciones económicas más favorables para un mayor número de productores.
La evolución de los precios, los costos de producción y la demanda será determinante para saber si las actividades que hoy permanecen en amarillo o rojo podrán mejorar sus indicadores en los próximos meses.

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