Tensión por la carne argentina: ¿por qué Irlanda quiere suspender las importaciones?

La Asociación de Agricultores Irlandeses reclamó a la Comisión Europea que limite las importaciones de carne vacuna argentina. El motivo de la discordia

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La carne vacuna argentina quedó nuevamente bajo la lupa en Europa. La Asociación de Agricultores Irlandeses (IFA, por sus siglas en inglés) pidió a la Comisión Europea que avance con restricciones al ingreso de carne proveniente de Argentina, argumentando que existen interrogantes sobre el control del uso de antibióticos en los sistemas de engorde a corral.

El planteo surgió luego de la publicación de una investigación científica que analizó muestras de suelo de 27 feedlots comerciales ubicados en distintas regiones de Argentina. El trabajo encontró residuos de antimicrobianos en los establecimientos estudiados y detectó, en particular, la presencia de monensina en todos los feedlots relevados.

Monensina, el compuesto que encendió la alarma

Uno de los principales puntos señalados por los productores irlandeses es la detección de monensina, un antimicrobiano utilizado en algunos sistemas ganaderos como aditivo para el alimento.

La sustancia está prohibida en la Unión Europea como promotora del crecimiento desde 2006. La normativa comunitaria establece además requisitos específicos para que los países terceros puedan exportar animales y productos de origen animal al mercado europeo.

El estudio encontró residuos de monensina en los 27 feedlots analizados. En algunos establecimientos, las concentraciones detectadas fueron elevadas, con registros que superaron los 10.000 ppb y alcanzaron valores cercanos a 15.000 ppb.

El foco también está puesto en la trazabilidad

Más allá de la detección de residuos, uno de los aspectos que generó mayor preocupación es la diferencia entre los compuestos encontrados en los suelos y los registrados como utilizados en los establecimientos.

Según la investigación, más del 40% de los feedlots presentó compuestos que no figuraban en los registros de tratamiento. Los investigadores señalaron que los resultados pueden estar relacionados con registros incompletos o con usos fuera de las indicaciones declaradas, y remarcaron la necesidad de mejorar la trazabilidad del empleo de antimicrobianos.

Entre los compuestos detectados también apareció cefquinoma, un antibiótico de importancia crítica para la salud humana y cuyo uso está sujeto a restricciones específicas en la Unión Europea.

Irlanda pide extender a Argentina las restricciones a Brasil

A partir de estos resultados, el presidente de la IFA, Francie Gorman, reclamó a la Comisión Europea que adopte medidas contra las importaciones de carne vacuna argentina.

El planteo busca extender a Argentina el criterio aplicado recientemente sobre las importaciones de carne brasileña en relación con el uso de antimicrobianos. La organización sostiene que los estándares exigidos a los productos que ingresan al mercado europeo deben contemplar también la forma en que fueron utilizados los medicamentos veterinarios durante la producción.

La Comisión Europea, por su parte, mantiene un sistema de autorización para terceros países que exportan animales y productos de origen animal a la Unión Europea. Desde septiembre de 2026 rigen nuevas exigencias vinculadas con las restricciones comunitarias sobre determinados antimicrobianos. Argentina figura actualmente entre los países autorizados para exportar productos bovinos al bloque.

Un nuevo frente para las exportaciones argentinas

El reclamo irlandés aparece en un momento particularmente sensible para el comercio de carne vacuna entre Argentina y Europa. De acuerdo con datos citados por medios especializados de Irlanda, las importaciones de carne argentina hacia la Unión Europea aumentaron durante los primeros meses de 2026 y Argentina representó alrededor del 18% de las importaciones europeas de carne vacuna durante los últimos cinco años.

El escenario adquiere mayor relevancia tras las restricciones aplicadas a la carne brasileña y en medio de la implementación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que incluye a Argentina.

Una precisión clave

El estudio analizó residuos de antimicrobianos en el suelo de los corrales, no muestras de carne destinada a la exportación. Por lo tanto, sus resultados plantean cuestionamientos sobre las prácticas de utilización, registro y trazabilidad de antibióticos en los feedlots estudiados, pero no permiten afirmar por sí mismos que la carne argentina exportada a Europa contenga residuos de esos compuestos.

La discusión que se abre ahora es si esos hallazgos son suficientes para que las autoridades europeas revisen los controles aplicados a la producción argentina y, eventualmente, adopten nuevas restricciones comerciales.

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