Empresarios de la construcción advierten: "toda la industria atraviesa un freno generalizado"

La Cámara Argentina de la Construcción advirtió sobre una situación crítica que atraviesa la actividad, con nuevos retrocesos en indicadores clave y señales crecientes de alarma 

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La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) advirtió sobre una situación crítica que atraviesa la actividad, con nuevos retrocesos en indicadores clave y señales crecientes de alarma por los efectos de la recesión y el freno a la obra pública. El sector, históricamente uno de los dinamizadores económicos y generadores de puestos de trabajo, profundizó sus dificultades en medio de un escenario donde la inversión estatal y privada siguió mostrando caídas pronunciadas.

En términos de volumen de obra ejecutada, la contracción de julio marcó uno de los datos más críticos del año. Las cifras disponibles exhiben una disminución respecto a los registros de igual mes del año anterior, replicando la tendencia contractiva iniciada varios meses atrás. Los socios de la Cámara enfatizaron que la recesión pronosticada para el segundo semestre sumó obstáculos adicionales en las perspectivas de recuperación.

"La construcción es uno de los sectores con mayor capacidad de generación de empleo directo e indirecto. Su dinamismo impacta en más de 60 ramas de la economía. Cuando la construcción se detiene, se resiente el entramado productivo nacional".

El Consejo Federal de CAMARCO, reunido para analizar la situación del sector, notificó públicamente la extensión de la paralización o ralentización de obra pública en la mayoría de las provincias. Representantes de distintas jurisdicciones detallaron cómo proyectos de infraestructura nacional y provincial se detuvieron o sufrieron recortes sustanciales. Esta realidad derivó en el freno efectivo de nuevos llamados licitatorios y en la suspensión de obras en curso, según indicó la propia entidad.

"Manifestamos nuestra preocupación por la situación actual del sector. La caída en los niveles de actividad, la paralización de gran cantidad obras, la incertidumbre financiera y la falta de previsibilidad en las políticas de inversión están afectando gravemente a miles de empresas y trabajadores".

"La paralización de la inversión pública en infraestructura constituye hoy uno de los mayores factores de deterioro para el sector y para el país en su conjunto. Cada obra detenida no solo implica pérdidas millonarias en equipos, materiales y financiamiento, sino también la interrupción de servicios esenciales para la población y la pérdida de miles de puestos de trabajo formales", indicaron.

"La suspensión prolongada de proyectos estratégicos compromete la competitividad futura, incrementa la deuda de infraestructura y genera un círculo de atraso que será cada vez más costoso revertir".

Los empresarios señalaron que no se trata únicamente de la paralización de la inversión pública en infraestructura: "toda la industria de la construcción atraviesa un freno generalizado". Y afirmaron que "desde la obra pública hasta la privada, grandes desarrollos y pequeñas iniciativas se ven afectados, lo que profundiza la crisis del sector y multiplica su impacto sobre el empleo y la economía en todo el país".

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