Acciones argentinas arrancaron el año con el pie izquierdo: ¿qué está pasando?

El arranque bursátil de 2026 muestra un mercado argentino fragmentado, con pocos papeles ganadores y una mayoría de acciones sin impulso firme

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Pese a algunos papeles que registraron subas interesantes en lo que va del año —como IRSA, Banco de Valores o Central Puerto— el S&P Merval y gran parte de las acciones argentinas siguen sin tracción consistente, sin poder establecer una tendencia alcista sostenida.

Los analistas consultados por El Cronista señalan que la selectividad domina el mercado: un reducido grupo de activos sube mientras que otra porción amplia pierde valor o se mantiene sin cambios significativos.

Factores que frenan la recuperación

Desarme de posiciones y fin de incentivos temporales: Una parte del flujo que alimentó el mercado bursátil recientemente provino de inversiones asociadas al régimen de blanqueo y cuentas CERA. Al cerrarse estos esquemas, muchos inversores recomponen liquidez o dolarizan sus carteras, reduciendo presión compradora sobre acciones locales.

Tasas de interés elevadas: Las tasas reales todavía se ubican en niveles altos, lo que encarece el financiamiento y hace que inversiones de menor riesgo (como préstamos o instrumentos de renta fija) resulten más atractivos que activos de mayor volatilidad como las acciones.

Persistencia del cepo cambiario: A pesar de algunos ajustes en el régimen de controles, las restricciones cambiarias siguen limitando el flujo de capitales y la demanda de activos argentinos por parte de inversores extranjeros.

Ausencia de señales macroeconómicas claras: Mercado y operadores esperan mayores definiciones sobre política económica, menor riesgo país y estabilidad cambiaria para tomar posiciones relevantes en el mercado accionario.

¿Hay brotes verdes?

Sí, aunque localizados. Algunos papeles lograron avances que superan la inflación implícita del período, reflejando expectativas positivas sectoriales o mejoras en fundamentos particulares.

Sin embargo, esa recuperación parcial no fue suficiente para impulsar al conjunto del mercado y consolidar un rally más amplio.

Conclusión

El mercado accionario argentino en 2026 enfrenta un panorama de espera y selectividad, dominado por:

* desarmes de posiciones tras incentivos puntuales.

* tasas altas que compiten con activos de menor riesgo.

* restricciones cambiarias que complican la entrada de capitales.

* falta de catalizadores macroeconómicos fuertes.

En este contexto, el optimismo generalizado aún se ve limitado, y los inversores optan por cautela hasta que haya señales más claras de estabilización económica y financiera.

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