El presidente Javier Milei fue mencionado por Donald Trump en Washington, en el marco del Instituto de la Paz, en un acto donde también apareció el nombre del controvertido Viktor Orbán. El gesto no fue menor: ocurre en un momento en el que el mundo gira hacia el proteccionismo, mientras Argentina insiste en abrir su economía.
Trump, desde Estados Unidos, impulsa aranceles y barreras en un quiebre de medio siglo de consenso globalista. Milei, en cambio, redobla su apuesta por competir y desregular, incluso cuando China inunda el planeta con productos a precios inéditos.
Paro masivo y reforma laboral en el Congreso
La jornada estuvo marcada por un paro nacional que paralizó al 95% de los gremios y por una tensión extrema en torno al Congreso, donde Diputados debatió la primera reforma laboral con chances reales de aprobarse desde el regreso de la democracia. Tras múltiples intentos fallidos en décadas anteriores, el oficialismo busca avanzar con cambios estructurales en el mercado de trabajo. La única modificación fue la eliminación del artículo 44 relacionado a las licencias médicas.
El conflicto social fue fuerte, pero el sistema financiero casi no se inmutó: con operatoria digital dominante, los mercados funcionaron con normalidad.
Superávit comercial récord: 27 meses positivos
En contraste con el clima político, el dato económico del día fue contundente. El Indec informó que enero cerró con exportaciones por US$ 7.057 millones e importaciones por US$ 5.070 millones, dejando un superávit de US$ 1.987 millones.
Se trata del mes número 27 consecutivo con saldo positivo en la balanza comercial, todos bajo la gestión Milei. El número impacta aún más al compararlo con enero de 2025, cuando el superávit había sido de apenas US$ 142 millones: el salto interanual fue del 1300%.
La cosecha fina récord y la perspectiva de una cosecha gruesa también histórica anticipan una fuerte entrada de divisas. Empieza a tomar forma aquella frase presidencial: “vamos a tener dólares hasta las orejas”.
Dólares en baja y reservas bajo presión
El dólar oficial bajó a $1420,20. El blue subió a $1.440. El MEP y el contado con liqui retrocedieron. La brecha quedó en niveles mínimos: 1% entre oficial y blue; 4% entre CCL y mayorista.
El Banco Central compró US$ 76 millones y ya acumula 32 ruedas consecutivas con saldo comprador. Sin embargo, las reservas brutas cayeron US$ 216 millones porque el Gobierno sigue pagando deuda al contado —esta vez a la CAF— ante la falta de acceso al crédito voluntario internacional.
Tasas altas, bonos débiles y riesgo país en alza
Mientras el Indec informó que la inflación mayorista desaceleró al 1,7% en enero (26,4% interanual), las consultoras anticipan que el IPC de febrero y marzo podría complicarse.
Los bancos reaccionaron subiendo tasas para retener pesos: los plazos fijos grandes pagan 39,4% anual, muy por encima del rendimiento de los bonos soberanos, que ofrecen entre 8% y 9,5% anual. Resultado: los títulos públicos siguen débiles, cayeron 0,3% y el riesgo país subió a 524 puntos básicos, alejándose del objetivo de 400 que busca Economía para emitir deuda en Nueva York.
Petróleo, tensión con Irán y rally del Merval
La tensión entre Estados Unidos e Irán impulsó el petróleo 2,2%, llevándolo a máximos de seis meses. Ese movimiento benefició directamente al índice S&P Merval, altamente expuesto a energía.
La Bolsa de Buenos Aires subió 4,3%. Las ADR argentinas en Nueva York treparon entre 2% y 9%, con excepción de Bioceres, que cayó 2%.
En Wall Street, en cambio, el clima fue negativo: el Dow Jones Industrial Average perdió 0,7%, el S&P 500 cayó 0,5% y el Nasdaq Composite retrocedió 0,6%, en medio de críticas internas a la política comercial de Trump y salida de capitales.
La Fed, Warsh y tasas que no aflojan
El Senado estadounidense debe definir si Kevin Warsh reemplaza a Jerome Powell al frente de la Reserva Federal a partir del 15 de mayo. Trump presiona para que bajen las tasas, pero la economía norteamericana sigue firme: se paga 3,5% anual a un año, 4,1% a diez años y 4,7% a treinta años.
El dólar global se fortaleció frente a la mayoría de las monedas, consolidando el nuevo mapa financiero internacional.
Un mundo que se reconfigura
Economistas de todas las corrientes están revisando sus manuales. La combinación de proteccionismo estadounidense, revolución de la inteligencia artificial e inversiones tecnológicas colosales anticipa un cambio estructural en el empleo y en el comercio global.
En ese tablero incierto, Argentina apuesta a exportar más granos y energía, acumular reservas y avanzar con reformas estructurales. Todo en medio de paro, tensión política y un mercado que, por ahora, parece creer más en los dólares que en el conflicto.

Comentarios