Resumen Ejecutivo
- Uno de cada cuatro argentinos utiliza inteligencia artificial durante sus compras, y el 85% avanza con la adquisición tras recibir sugerencias digitales.
- El 54% de los consumidores destaca el ahorro de tiempo como la principal ventaja de estas herramientas para comparar precios y prestaciones.
- El 62% de los usuarios verifica las recomendaciones por otras vías y el 55% teme que las sugerencias estén condicionadas comercialmente.
La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en las decisiones de consumo en la Argentina. Desde la búsqueda de productos hasta la comparación de precios y prestaciones, estas herramientas modifican la manera en que los compradores reúnen información y eligen qué adquirir.
Según una investigación de Netquest/Bilendi, uno de cada cuatro argentinos utiliza inteligencia artificial durante sus compras. Entre quienes recurren a estas herramientas, el 85% afirmó haber avanzado con una compra después de recibir una sugerencia.
Los resultados reflejan un cambio en los hábitos de búsqueda: en lugar de recorrer múltiples páginas web para comparar alternativas, los consumidores pueden consultar directamente a un asistente digital y obtener información organizada en función de sus necesidades.
Ahorrar tiempo y comparar precios, las principales razones
La rapidez aparece como uno de los factores centrales detrás de la incorporación de estas tecnologías al proceso de compra. El 54% de los encuestados destacó el ahorro de tiempo como una de las principales ventajas de utilizar inteligencia artificial.
En tanto, el 48% valoró la posibilidad de comparar productos con mayor facilidad, mientras que el 41% mencionó la comodidad de no tener que consultar distintos sitios web.
La IA también permite investigar características técnicas, identificar ofertas y reunir información sobre diferentes opciones antes de tomar una decisión. De acuerdo con datos del Trend Lab de Youniversal citados en el informe, el 65% de los consumidores argentinos utiliza estas herramientas para investigar alternativas, comparar precios y prestaciones o detectar oportunidades.
De esta manera, los asistentes digitales empiezan a funcionar como intermediarios entre los consumidores y las marcas, al participar en una etapa clave del recorrido comercial: la selección de los productos que merecen ser considerados.
La recomendación influye, pero la confianza no es automática
Aunque las sugerencias generadas por inteligencia artificial pueden facilitar las decisiones, los consumidores todavía mantienen reservas sobre la información que reciben.
El relevamiento señala que el 35% de los participantes recurre a estas herramientas para pedir recomendaciones concretas de productos. Sin embargo, el 62% verifica las respuestas por otras vías y el 55% teme que las sugerencias puedan estar condicionadas por intereses comerciales.
Estos datos muestran que el uso de la IA no elimina la necesidad de contrastar información. Las opiniones de otros compradores, las experiencias de usuarios y la consulta con personas que conocen el producto siguen teniendo un papel importante.
La influencia de la tecnología también aparece en estudios regionales. Una investigación de NielsenIQ indica que el 58% de los consumidores latinoamericanos recibió influencia de recomendaciones generadas mediante inteligencia artificial, mientras que el 29% ya utiliza estas herramientas para investigar o decidir qué comprar.
Las marcas enfrentan un nuevo desafío digital
El avance de los asistentes inteligentes también modifica las estrategias que utilizan las empresas para llegar a sus clientes.
Tradicionalmente, buena parte de la competencia digital se concentraba en aparecer entre los primeros resultados de los buscadores, desarrollar campañas publicitarias y atraer visitas a los sitios web. Con la expansión de la IA, las marcas también buscan formar parte de las respuestas y recomendaciones que reciben los consumidores.
Según una investigación de Llorente & Cuenca (LLYC), el 66,2% de los usuarios nunca o rara vez ingresa a las páginas corporativas después de recibir una respuesta de un chatbot.
Este comportamiento plantea un desafío para las empresas: contar con presencia en internet ya no implica necesariamente que los consumidores visiten sus canales oficiales antes de comprar.
En ese escenario, la información clara y actualizada sobre productos, precios y disponibilidad adquiere mayor relevancia. También resulta importante mantener la coherencia entre los datos publicados en los canales propios y los que aparecen en comercios y plataformas de venta.
Las reseñas de clientes, las fotografías reales y las especificaciones detalladas contribuyen a que los compradores puedan evaluar las alternativas y contrastar las recomendaciones recibidas.
La experiencia humana sigue teniendo peso
Pese al crecimiento de la automatización, la confianza continúa siendo un factor decisivo en la relación entre consumidores y empresas.
El informe señala que casi el 70% de los consumidores se siente más seguro cuando las recomendaciones incluyen reseñas de creadores de contenido o influencers que considera confiables.
La necesidad de contar con referencias adquiere especial importancia al comprar productos técnicos, como computadoras o electrodomésticos, cuyas características pueden resultar difíciles de comparar sin conocimientos específicos.
En esos casos, la inteligencia artificial puede ayudar a ordenar las opciones, pero la decisión final también depende del precio, la financiación, la disponibilidad, la garantía y el servicio posventa.
La recomendación de un asistente puede perder atractivo si el producto tiene un precio elevado, no cuenta con repuestos o carece de asistencia técnica accesible. Por eso, la información automatizada convive con otras fuentes de consulta y con la experiencia de quienes ya utilizaron el producto.
Un cambio en la relación entre consumidores y marcas
La incorporación de la inteligencia artificial al proceso de compra abre una nueva etapa para el comercio y la comunicación digital. Los consumidores disponen de herramientas para reunir información y comparar alternativas con menos esfuerzo, mientras que las empresas deben adaptarse a una forma diferente de captar su atención.
El desafío ya no consiste únicamente en ofrecer un producto competitivo o lograr visibilidad en los buscadores. También implica brindar información precisa, verificable y accesible para que los asistentes digitales puedan interpretar correctamente las características de cada alternativa.
Sin embargo, la expansión de estas tecnologías también plantea interrogantes sobre la neutralidad de las recomendaciones y la influencia de posibles intereses comerciales.
Los datos muestran que la inteligencia artificial empieza a intervenir tanto en la búsqueda como en la decisión de compra. Aun así, el precio, la transparencia y la confianza continúan siendo elementos centrales para los consumidores argentinos.
