Del asado a las milanesas: ¿por qué el cerdo conquista la mesa de los argentinos?

El consumo de carne porcina creció con fuerza en las últimas décadas y se consolida como una alternativa dentro del mercado de proteínas animales

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Resumen Ejecutivo

  • La carne de cerdo consolida un notable crecimiento en el mercado argentino, impulsada por cambios en los hábitos de consumo y una mayor disponibilidad de cortes frescos.
  • El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) destaca que este producto dejó de limitarse a los chacinados para incorporarse activamente en las preparaciones cotidianas de los hogares.
  • La competitividad en los precios relativos frente a otras proteínas animales favorece su expansión en carnicerías y supermercados de todo el país.
  • La cadena porcina enfrenta el desafío de acompañar este incremento en la demanda mediante una producción eficiente y una oferta sostenida en el tiempo.

La carne de cerdo ganó protagonismo en la alimentación de los argentinos y se posiciona entre las proteínas animales que más crecieron en el país. El cambio en los hábitos de consumo, una mayor disponibilidad de cortes frescos y su competitividad de precios contribuyeron a ampliar su presencia en carnicerías, supermercados y hogares.

De acuerdo con el análisis del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), esta evolución refleja una transformación en el mercado interno, donde la carne porcina dejó de estar asociada principalmente a los fiambres y chacinados para incorporarse a una mayor variedad de preparaciones cotidianas.

Más consumo y oportunidades para la cadena porcina

El crecimiento de la demanda representa una oportunidad para la producción porcina argentina. La expansión del mercado interno puede favorecer el desarrollo de las granjas, la industrialización y los distintos eslabones de la cadena, desde la producción primaria hasta la comercialización.

En este escenario, el precio relativo frente a otras carnes aparece como uno de los factores que ayudan a explicar la elección de los consumidores. A esto se suma la disponibilidad de cortes que permiten elaborar preparaciones similares a las realizadas con carne vacuna.

Un cambio en los hábitos alimentarios

La incorporación de carne porcina a las comidas diarias también responde a una mayor diversidad de productos disponibles. Cortes frescos, milanesas, bifes y preparaciones para horno o parrilla ampliaron las posibilidades de consumo.

Este proceso abre un espacio para seguir desarrollando el mercado local mediante la difusión de información sobre los cortes, sus características y sus alternativas de preparación.

El desafío de sostener el crecimiento

Para la cadena porcina, el desafío consiste en acompañar el aumento de la demanda con una producción eficiente, una oferta estable y condiciones que permitan mantener la competitividad.

La evolución del consumo también plantea oportunidades para mejorar la articulación entre productores, industrias y canales comerciales, con el objetivo de consolidar el lugar de la carne de cerdo en el mercado argentino.

Una tendencia que trasciende el mostrador: el avance de la carne porcina muestra cómo los cambios en los precios relativos, la oferta de cortes y las preferencias de los consumidores pueden modificar la composición del consumo de proteínas animales en la Argentina.

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