Planta de urea: Pampa Energía invertirá US$2.700 millones buscando cortar la dependencia del exterior

La energética de Marcelo Mindlin aprobó la mayor inversión de su historia para producir en el país el fertilizante que hoy llega importado desde miles de kilómetros

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Resumen Ejecutivo

  • Pampa Energía aprobó la mayor inversión de su historia: US$2.700 millones para una planta de urea granulada en Bahía Blanca, la más grande de América Latina.
  • El complejo producirá 2,1 millones de toneladas anuales hacia fines de 2029, con gas de Vaca Muerta como materia prima.
  • El proyecto fue presentado al RIGI y demandará más de 3.500 empleos durante la obra y unos 300 permanentes.
  • Apunta a sustituir importaciones y exportar a Brasil, con un aporte estimado de US$1.000 millones anuales en divisas.

Pampa Energía tomó la decisión de inversión más grande de su historia. La compañía que preside Marcelo Mindlin aprobó destinar US$2.700 millones a construir una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca, que será la mayor de América Latina y una de las principales del mundo.

El anuncio se conoció el día de ayer, 17 de julio y excede largamente al mundo de la energía. La urea es el fertilizante nitrogenado que sostiene los rindes del trigo, el maíz y la soja, los cultivos que mueven la economía de Santa Fe y de todo el cordón agroexportador del Gran Rosario.

Por qué la urea pesa tanto en el bolsillo del campo

Hoy la Argentina compra buena parte de la urea que usa a proveedores que están a miles de kilómetros, en regiones con alta tensión geopolítica. Ese origen lejano vuelve al insumo caro e imprevisible, porque cada conflicto internacional se traslada al precio que termina pagando el productor local.

Conviene pensar la urea como el combustible del suelo. Es el sólido con mayor concentración de nitrógeno —un 46%— y se aplica antes o durante la siembra para empujar la formación de hojas y tallos. Sin ese aporte, el rinde cae; con él, la ecuación de la campaña mejora.

Por eso el precio del fertilizante define tanto la rentabilidad de una hectárea. En los últimos meses ya se vio cómo un movimiento fuerte en el valor de la urea puede reordenar toda la planificación de una campaña, un tema que en seguimos de cerca cuando cambia el escenario de los insumos agrícolas.

"Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo". Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía

Vaca Muerta, el RIGI y la apuesta por sustituir importaciones

El corazón del proyecto es el gas de Vaca Muerta. En lugar de exportar esa materia prima sin procesar, Pampa le suma valor: la convierte en amoníaco y luego en urea granulada. Es la misma lógica de agregar eslabones industriales que empujan otras grandes apuestas sobre el gas no convencional.

El complejo se levantará sobre 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca, con conexión directa a los gasoductos neuquinos. Tendrá una planta de amoníaco, dos líneas de urea con capacidad combinada de 6.000 toneladas diarias, silos y sistemas de carga a camiones y buques para exportación.

La obra ya fue presentada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema que ofrece estabilidad y beneficios fiscales para desembolsos de esta escala. El plazo de ejecución estimado es de tres años y medio, con la producción apuntada a fines de 2029.

La ingeniería y la construcción quedaron en manos de Tecnimont —parte del grupo italiano Maire— y de Sacde, mientras que la tecnología la aportarán Nextchem, a través de su subsidiaria Stamicarbon, y KBR. También se construirá una planta de desalinización y nueva infraestructura portuaria.

El destino comercial mira al vecino: Brasil importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año. Con esa demanda enfrente, la planta promete un aporte de divisas cercano a los US$1.000 millones anuales entre lo que deja de importarse y lo que se exporta.

Para la Región Centro, la señal es doble. Aunque la fábrica no esté en Santa Fe, un fertilizante producido en el país puede aliviar el costo de la campaña que se industrializa y embarca por los puertos del Gran Rosario, un nodo que sigue atrayendo grandes desembolsos agroindustriales.

El próximo paso será la aprobación del proyecto dentro del RIGI y el arranque de la obra, que en su pico demandará más de 3.500 puestos directos. Recién en 2029 se sabrá si la apuesta de Pampa Energía logra correr a la Argentina del mapa de importadores de urea.

¿Cuándo empezará a producir la planta de urea?

El plazo estimado de construcción es de tres años y medio. Pampa Energía proyecta poner en marcha la producción hacia fines de 2029, con una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales.

¿Qué tiene que ver Vaca Muerta con los fertilizantes?

El gas de Vaca Muerta es la materia prima. La planta lo transforma en amoníaco y luego en urea, agregando valor local en lugar de exportar el gas como commodity sin procesar.

¿Cómo impacta en los productores de la región?

Un abastecimiento nacional de urea puede volver más previsible el precio de un insumo clave para el trigo, el maíz y la soja, aunque el efecto concreto recién se verá cuando la planta esté operativa.

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