Desde la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), se descubrió cómo y por qué una lesión cerebral traumática (LCT) aumenta el riesgo de padecer Alzheimer. Asimismo, sugieren una posible forma de prevenir este aumento.
En este aspecto, descubrieron que una sola LCT leve puede provocar cambios perjudiciales en el cerebro facilitando la aparición del Alzheimer. Por medio de la investigación con ratones, utilizaron un virus ahuecado para suministrar sustancias reparadoras a las membranas protectoras del cerebro.
"Nuestros hallazgos indican que reparar el drenaje cerebral tras un traumatismo craneal puede proporcionar una estrategia muy necesaria para limitar el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en etapas posteriores de la vida", subrayaron.
Y añadieron: "Esperamos que estos descubrimientos inspiren el diseño de nuevas terapias que potencien el drenaje cerebral y puedan utilizarse para acelerar la recuperación del cerebro lesionado y limitar el riesgo de desarrollar Alzheimer".
Deterioro de los vasos linfáticos
Las lesiones cerebrales traumáticas aumentan significativamente el riesgo de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, los científicos tuvieron poca comprensión en torno a por qué sucedía esto. Este nuevo estudio sugiere que las lesiones deterioran la función de los vasos linfáticos que conectan el cerebro con el sistema inmunitario.
En tal sentido, se sabe que los vasos desempeñan un papel vital en la limpieza y protección del cerebro. Este trabajo sugiere que la LCT acelera la acumulación de la proteína tau dañina asociada a la enfermedad de Alzheimer y que, estos ovillos de tau, no están necesariamente confinados al sitio de la lesión.
En ratones de laboratorio, una sola LCT leve empeoró la salud cerebral general y estimuló la neurodegeneración. Los científicos lograron identificar efectos específicos causados por la LCT leve, incluidos cambios dañinos en la actividad de las células inmunitarias llamadas macrófagos que actúan como defensores cerebrales y eliminadores de desechos.
"Esta investigación refuerza nuestra comprensión de algunas de las consecuencias devastadoras a largo plazo de una lesión cerebral y su vínculo con enfermedades neurodegenerativas", detallaron. Y agregaron: "La lesión cerebral traumática es una afección para la que actualmente contamos con muy pocas intervenciones médicas, por lo que una posible diana terapéutica resulta muy prometedora".
Los científicos descubrieron que se puede actuar en las 24 horas siguientes a una lesión para proteger al cerebro y restaurar la función de vasos linfáticos vitales. Usaron una envoltura viral ahuecada para administrar una sustancia denominada VEGFC directamente a las meninges.
Dicho "factor de crecimiento linfático" se produce en forma natural en el cuerpo para promover el crecimiento y reparación de vasos, y su administración a las meninges impidió la producción dañina de tau".
Indicaron que se necesitará más investigación antes de que este enfoque pueda usarse como tratamiento en personas, sin embargo, es muy prometedor para prevenir la neurodegeneración vinculada a la LCT. Esto podría ayudar a prevenir el Alzheimer y, también, otras enfermedades neurológicas.
"La lesión cerebral traumática también se relacionó con otros trastornos neurodegenerativos como la ELA, el Parkinson y la Encefalopatía Traumática Crónica. Explorar si la recuperación del drenaje cerebral tras un traumatismo craneoencefálico también es eficaz para proteger contra estas otras enfermedades será un importante campo de investigación futuro", concluyeron.
Fuente: Europa Press.



